Primer plano de los billetes y monedas de la Unión Europea
El control financiero del Vaticano sale fortalecido en su último informe y bloquea medio millón de euros en operaciones sospechosas
El Informe anual 2025 de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera ratifica la solidez del sistema de vigilancia vaticano en la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo
La Santa Sede continúa dando pasos en su camino hacia la transparencia y la ejemplaridad financiera. El informe anual de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF)–organismo del Vaticano encargado de vigilar la actividad financiera de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano–, publicado este jueves, ratifica la solidez del sistema de vigilancia vaticano en la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Este organismo, pieza clave en el engranaje de la Curia, subraya que el rigor contable no es un fin en sí mismo, sino un apoyo indispensable para la misión evangelizadora y humanitaria de la Iglesia.
Menos efectivo y más control
Durante el ejercicio de 2025, la ASIF recibió un total de 78 señales de actividades sospechosas (SAS), una cifra que se mantiene en los niveles previstos tras la fase de asentamiento del sistema. Un dato revelador es el descenso en el uso de dinero en efectivo, lo que indica un mayor control de los flujos monetarios que transitan por el Estado de la Ciudad del Vaticano.
La eficacia del sistema de inteligencia financiera ha permitido que, a lo largo del año, se remitieran 16 informes a la Oficina del Promotor de Justicia (la fiscalía vaticana) para su investigación judicial. Además, se ordenó la suspensión de tres operaciones por un valor total de 522.000 euros, demostrando la vigilancia constante sobre el Instituto para las Obras de Religión (IOR) que, aunque se le conoce como el Banco Vaticano, su función principal es gestionar y custodiar fondos vinculados a la Iglesia católica.
Uno de los puntos que más destaca el informe es el fortalecimiento de la «cohesión» interna. El flujo de comunicación entre las autoridades vaticanas ha experimentado un crecimiento: las comunicaciones recibidas subieron un 65 %, mientras que las emitidas crecieron un 31 %. Esta estrecha colaboración con el Cuerpo de la Gendarmería y otras instituciones refleja un sistema cada vez más integrado y robusto.
La labor de la ASIF también se ha centrado en garantizar que los recursos de la Iglesia lleguen de forma segura a las zonas más necesitadas. En este sentido, se ha realizado un seguimiento especial a las transferencias internacionales de fondos destinados a áreas geográficas con sistemas financieros frágiles, donde la acción misionera es vital. El objetivo es mitigar riesgos sin obstaculizar el apoyo legítimo a las comunidades locales.
En el plano internacional, el Vaticano ha intensificado su red de cooperación con 35 intercambios de información con unidades de inteligencia extranjeras. Especial relevancia ha tenido la colaboración con la República de San Marino y la convergencia en estándares operativos ante el próximo ciclo evaluativo del Comité Moneyval del Consejo de Europa.