El Santo Padre se ha encomendado a las oraciones de los fieles ante su próximo ingreso hospitalario.
León XIV ingresa hoy en el Gemelli: claves de las primeras 48 horas desde que anunció su operación quirúrgica
El Santo Padre se traslada este mediodía al policlínico romano para la extirpación de un nódulo pulmonar, quedando suspendidas todas las audiencias hasta el próximo martes, 20 de octubre
El Papa León XIV ingresa el mediodía de este martes, 13 de octubre, en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma para someterse a una intervención quirúrgica en la que se le extirpará un nódulo localizado en uno de sus pulmones. Aunque la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha confirmado el momento de su traslado hospitalario, por el momento no se ha precisado si la operación quirúrgica se llevará a cabo este mismo martes o en los días posteriores.
El ingreso marca una pausa obligada en la agenda del Pontífice de 71 años, quien permanecerá hospitalizado aproximadamente una semana tras la intervención. Como consecuencia inmediata de su hospitalización, León XIV no entregará en persona este martes la primera Medalla Papa León XIV a la Sostenibilidad en Castel Gandolfo, prevista en el marco de la Conferencia Internacional de la Universidad de Villanova.
Asimismo, el Santo Padre tampoco presidirá la Santa Misa de mañana miércoles a las 10:00 horas, programada para clausurar el encuentro de presidentes de las conferencias episcopales con motivo el décimo aniversario de Amoris laetitia, sin que se haya anunciado aún quién oficiará la celebración.
Transparencia comunicativa
El origen de esta secuencia informativa se remonta al mediodía del pasado domingo 11 de octubre. Después de rezar el Ángelus ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el propio León XIV reveló la situación con total franqueza: «Hace poco, durante unos controles, los médicos me han encontrado un nódulo en el pulmón». El Pontífice subrayó que la lesión fue detectada en una fase muy inicial y bien delimitada, por lo que, siguiendo el consejo de su equipo médico, decidió someterse a la cirugía. En su alocución, solicitó expresamente la cercanía espiritual y las oraciones de los fieles.
A lo largo de la jornada del lunes 12, la Oficina de Prensa vaticana salió al paso de las especulaciones aclarando que las pruebas médicas formaron parte de controles de rutina y no respondieron a síntoma específico alguno, infección ni proceso inflamatorio previo. Muestra de la normalidad vivida en el Palacio Apostólico fue el mantenimiento de una intensa agenda de audiencias matutinas durante el lunes, en las que el Papa recibió a diplomáticos, obispos e instituciones eclesiásticas.
De igual modo, la oficina de prensa señaló que no se contempla modificación alguna en su primer viaje apostólico a Hispanoamérica, programado del 6 al 17 de noviembre, remitiéndose a las palabras del Papa en el Ángelus: «Saludo a los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma y a cuantos han participado en la procesión con la venerada imagen del Crucificado. Agradezco sus oraciones por la visita pastoral que realizaré a Perú».
Dos hombres se sientan detrás de una cámara y de las luces para la retransmisión en directo en la Plaza de San Pedro
La forma en que León XIV ha afrontado este episodio médico contrasta con la gestión de la información vaticana en otras ocasiones. Históricamente, las dolencias y hospitalizaciones de los pontífices han estado rodeadas de cierta reserva y, en ocasiones, han dado lugar a informaciones fragmentarias.
Durante la hospitalización de Francisco el año pasado, que se prolongó durante 38 días, entre el 14 de febrero y el 23 de marzo, el Vaticano difundió partes médicos periódicos sobre su evolución. La gravedad de su estado y la incertidumbre sobre su recuperación mantuvieron en vilo a los medios internacionales.
Esta actitud de transparencia evoca el precedente fijado por San Juan Pablo II el 12 de julio de 1992, cuando se convirtió en el primer Papa en anunciar públicamente desde el Ángelus su traslado nocturno al Gemelli para someterse a pruebas diagnósticas, que derivaron en la extirpación de un tumor benigno en el colon.
La primera vez de León XIV en el Gemelli
Esta será la primera ocasión en la que León XIV permanezca ingresado en el Policlínico Agostino Gemelli. Fundado en 1964 y vinculado a la Universidad Católica del Sagrado Corazón, el centro es el mayor hospital de Roma y el más prestigioso de Italia.
El vínculo del hospital con los Papas se afianzó tras el atentado sufrido por San Juan Pablo II en 1981, cuando su secretario Stanisław Dziwisz ordenó su traslado urgente al centro sanitario. Wojtyła, que pasó allí más de 153 días a lo largo de su pontificado, acuñó el término de «Vaticano III» para referirse al hospital, donde se habilitó en la décima planta un apartamento privado de 200 metros cuadrados con capilla y dependencias reservadas. Tras acoger de forma habitual los ingresos del Papa Francisco, la suite del décimo piso recibe ahora a León XIV.
A sus 71 años, el Papa, natural de Chicago, cuenta con una trayectoria vinculada al deporte y la actividad física. Desde la práctica del béisbol, el ciclismo y el fútbol americano durante su juventud en Estados Unidos, hasta el fútbol durante su etapa como obispo en Perú y el tenis y el gimnasio en sus años como cardenal en Roma, León XIV ha mantenido su interés por el ejercicio físico. Sin embargo, estos antecedentes no permiten anticipar por sí solos la evolución de su recuperación, que dependerá de su estado de salud y de las indicaciones de su equipo médico.