La postura de la lengua también importaGetty Images

El sencillo ejercicio de la lengua que ayuda a cuidar la boca y el rostro

Expertos advierten de que una colocación incorrecta puede favorecer problemas de mordida y alteraciones en el desarrollo maxilar

La lengua no es solo un órgano clave para funciones como el habla, la deglución o la percepción del gusto. Su posición en reposo dentro de la boca desempeña también un papel relevante en la salud bucodental y en la estructura facial.

Los especialistas en odontología subrayan que una colocación inadecuada de la lengua puede tener consecuencias a largo plazo. Entre ellas, problemas dentales, alteraciones en la mandíbula o en el desarrollo del maxilar superior, e incluso efectos sobre estructuras cercanas como el cartílago nasal.

Según explica la doctora Sara Hawkins, directora médica de la Clínica CeoDent, «una lengua que no está en la posición correcta puede contribuir a problemas como la mordida incorrecta, un paladar estrecho, el apiñamiento dental y la maloclusión».

Estas alteraciones no solo afectan a la estética dental, sino también a funciones básicas como la respiración o la masticación, lo que refuerza la importancia de prestar atención a hábitos que, aunque pasan desapercibidos, pueden tener un impacto significativo en la salud a largo plazo.

​La posición de la lengua en reposo es un factor clave para la salud bucodental y respiratoria

Según explican los especialistas, una correcta colocación no solo influye en la alineación dental, sino también en el desarrollo del paladar y en la calidad de la respiración.

La doctora Sara Hawkins, directora médica de la Clínica CeoDent, señala que la postura adecuada consiste en apoyar suavemente la lengua en el paladar, justo detrás de los dientes superiores, manteniendo los labios cerrados y los dientes en un ligero contacto. Esta posición debe mantenerse durante varias horas al día de forma natural.

«Una lengua en la posición correcta no solo favorece el desarrollo del paladar y de las vías aéreas superiores, sino que también facilita la respiración nasal frente a la bucal, lo que resulta beneficioso para la salud respiratoria y el descanso», explica la especialista.

Reeducar la postura

Para corregir una mala colocación, la experta propone un ejercicio sencillo que puede realizarse varias veces al día y que ayuda a reeducar la posición de la lengua.

El procedimiento consta de varios pasos:

  1. Cerrar los labios con los dientes ligeramente en contacto;
  2. Colocar la punta de la lengua detrás de los incisivos inferiores
  3. Elevarla y presionar el paladar justo detrás de los incisivos superiores
  4. Extender la presión por todo el paladar como si la lengua se «adhiriera» a él
  5. Tragar suavemente y, finalmente, presionar con fuerza controlada cubriendo toda la superficie del paladar.

Se recomienda realizar seis repeticiones por serie y completar hasta diez rondas, tres veces al día.

Los especialistas insisten en que este tipo de ejercicios, junto con la corrección de hábitos diarios, puede contribuir a mejorar la función oral y prevenir problemas derivados de una mala postura lingual.