Sentirse mayor se asocia con peor sueño y salud física, según un estudioGetty Images

La sorprendente conexión entre sentirse mayor y dormir mal

Sentirse mayor de la edad que se tiene se asocia con peor sueño y salud física, según un estudio

La edad que marca el calendario no siempre coincide con la edad que sentimos tener. Y esa percepción subjetiva podría influir más de lo que pensamos en nuestra salud. Un nuevo estudio que será presentado durante la reunión anual SLEEP 2026 ha encontrado que los adultos que se sienten mayores que su edad real tienden a dormir peor y a percibir un peor estado de salud física.

Los investigadores observaron que las personas con una mayor discrepancia entre su edad subjetiva y su edad cronológica presentaban más síntomas de insomnio, una menor regularidad del sueño y un mayor impacto de los problemas de sueño en su vida diaria. Además, estos factores se relacionaban con una peor salud física autoinformada.

La denominada «discrepancia de edad» —la diferencia entre la edad que una persona siente tener y su edad real— resultó ser un predictor significativo de todos los indicadores de sueño analizados, incluso después de ajustar los resultados por variables como la edad cronológica, el sexo, la raza, la depresión o la ansiedad.

«Los adultos que se sentían mayores de lo que realmente eran reportaron consistentemente peores resultados en el sueño, incluyendo más síntomas de insomnio, sueño menos regular y mayor deterioro durante el día», afirmó el investigador principal del estudio, el psicólogo clínico Joseph M. Dzierzewski, vicepresidente sénior de investigación y asuntos científicos de la National Sleep Foundation. «Estas asociaciones se mantuvieron significativas incluso después de tener en cuenta la edad cronológica, la depresión y la ansiedad», añadió.

La percepción de la edad, importa

El trabajo analizó los datos de 3.177 adultos con una edad media de 42,8 años, de los cuales el 49 % eran mujeres. Todos los participantes completaron una encuesta en línea que evaluaba su edad subjetiva, la calidad de su sueño, la regularidad de sus horarios de descanso, la gravedad de posibles síntomas de insomnio y su estado de salud física general.

Los investigadores calcularon la discrepancia de edad comparando la edad que cada participante sentía tener con su edad cronológica. Los valores positivos indicaban sentirse mayor de lo que se es, mientras que los negativos reflejaban sentirse más joven.

Los análisis mostraron que quienes se percibían como personas de mayor edad presentaban más dificultades para dormir, una peor salud global del sueño y mayores limitaciones durante el día relacionadas con el descanso insuficiente.

Además, el estudio encontró que parte de la relación entre sentirse mayor y tener peor salud física podía explicarse precisamente por la presencia de insomnio, la irregularidad de los horarios de sueño y otros problemas relacionados con el descanso.

Dormir bien, pieza clave

La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño recuerda que un sueño saludable no depende únicamente de dormir suficientes horas. También requiere una buena calidad del descanso, horarios adecuados y regulares y la ausencia de trastornos del sueño.

Entre ellos, el insomnio es uno de los más frecuentes. Se caracteriza por la dificultad para conciliar o mantener el sueño y puede afectar de forma significativa al funcionamiento diario, el estado de ánimo y la salud general.

Implicaciones para la salud pública

Para los autores, los resultados sugieren que la percepción que las personas tienen de su propio envejecimiento podría convertirse en un factor relevante a la hora de diseñar estrategias de promoción de la salud y del sueño.

«Comprender la edad subjetiva podría ayudar a diseñar enfoques futuros para promover un sueño más saludable y una mejor calidad de vida a lo largo de la vida», concluyó Dzierzewski.