El dolor de pulgar puede esconder una rizartrosisGETTY/ THAMSIRI GROUP COLTD

Dolor en el pulgar: qué es la rizartrosis y cómo puede influir el uso del móvil

Abrir un bote, girar una llave, sujetar una taza o escribir un mensaje en el móvil son gestos cotidianos que pueden convertirse en un auténtico desafío cuando aparece la rizartrosis, una forma de artrosis que afecta a la base del pulgar y que, según los especialistas, cada vez se diagnostica en pacientes más jóvenes.

Esta enfermedad degenera la articulación trapecio-metacarpiana, situada en la base del pulgar, y provoca dolor, pérdida de fuerza y limitación funcional que puede dificultar tareas tan sencillas como coger objetos o realizar movimientos de pinza.

«Esta patología, por lo general, tiene un pronóstico desfavorable, ya que es una enfermedad irreversible que tiende a empeorar continuamente», explica el doctor Damián Gómez Hernández, traumatólogo especializado en cirugía y cuidados de la mano.

Dolor e inflamación

Los principales síntomas de la rizartrosis incluyen dolor e inflamación en la base del pulgar, rigidez, dificultad para realizar movimientos habituales y, en algunos casos, la aparición de chasquidos o ruidos durante el movimiento de la articulación.

Tradicionalmente, esta patología ha sido más frecuente entre mujeres de entre 50 y 60 años. Sin embargo, los especialistas han detectado cambios en este patrón.

«Según el especialista, la rizartrosis es más frecuente entre las mujeres, «sin embargo, en 2021 hemos tenido una mayor presencia de pacientes masculinos en las consultas»». Además, añade que «la edad media de los afectados se sitúa entre los 50 y los 60 años, «aunque, en la última década, hemos visto que esta patología cada vez se presenta a edades más tempranas»».

El móvil, bajo sospecha

El creciente uso de teléfonos móviles, tabletas, ordenadores y videoconsolas ha modificado la forma en la que utilizamos el pulgar. Para el especialista, este cambio de hábitos está teniendo consecuencias en la salud musculoesquelética.

«El protagonismo de las nuevas tecnologías en la sociedad, así como un cambio generacional en el manejo del pulgar por el uso exagerado e incontrolado de dispositivos móviles, «ha derivado, a nivel traumatológico, en un aumento de patologías de la mano, la muñeca y cervicales, provocadas por posturas inadecuadas en la utilización de ordenadores, tabletas o consolas, entre otros»», explica el doctor Gómez.

Aunque el uso de estos dispositivos está muy extendido en todas las edades, el experto considera que la población más joven merece una atención especial.

«El manejo sin un control adecuado en el caso de los jóvenes universitarios, los de bachillerato, e incluso más jóvenes, por el uso de videoconsolas, por ejemplo, puede generar efectos negativos, sobre todo a nivel musculoesquelético», asegura.

Entre las patologías que están aumentando en las consultas figuran tanto la rizartrosis incipiente como la tenosinovitis de De Quervain, una inflamación de los tendones de la muñeca que produce dolor al mover el pulgar.

«Tenemos jóvenes que acuden a consultas de cirugía de la mano de nuestro hospital por patologías como la tenosinovitis de De Quervain», señala el especialista.

Del tratamiento a la cirugía

En las fases iniciales, el tratamiento suele combinar inmovilización de la articulación, antiinflamatorios y fisioterapia para aliviar el dolor y preservar la función del pulgar.

Sin embargo, cuando los síntomas persisten o la enfermedad continúa avanzando, puede ser necesario recurrir a la cirugía: «Es importante explicar a estos pacientes que el dolor no controlado y la progresión a la cronicidad de estas lesiones conlleva tomar otras medidas, como es el tratamiento quirúrgico», indica el doctor Gómez.

Recuperar la movilidad

Una de las opciones quirúrgicas es la artroplastia de la articulación trapecio-metacarpiana, una intervención que sustituye la articulación dañada por una prótesis.

Según el especialista, la Unidad de Cirugía de la Mano de Vithas Madrid Aravaca utiliza la prótesis Touch Dual Mobility, un implante diseñado para mantener la movilidad del pulgar y reducir el dolor.

Se trata de «un implante de última generación que elimina el dolor, aporta estabilidad a dicha articulación y conserva toda su movilidad, favoreciendo la incorporación a la vida rutinaria del paciente en un tiempo extremadamente precoz», explica el doctor Gómez, quien asegura haber implantado más de 200 prótesis «con resultados excelentes».