Gavi, Neymar o Messi son algunos ejemplos de futbolistas con las piernas arqueadas

Gavi, Neymar o Messi son algunos ejemplos de futbolistas con las piernas arqueadasEp

Por qué algunos futbolistas tienen las piernas arqueadas

Las piernas arqueadas son una característica física frecuente entre los futbolistas profesionales. Aunque durante años se ha atribuido simplemente a la práctica intensiva de este deporte, los especialistas explican que detrás de este rasgo probablemente exista una combinación de factores relacionados con el crecimiento, las exigencias del fútbol y la predisposición genética.

Las rodillas consideradas «saludables» no son necesariamente las más rectas desde el punto de vista estético, sino aquellas que presentan una biomecánica adecuada y son capaces de soportar las cargas del movimiento de forma eficiente. De hecho, la mayoría de las personas presentan una ligera desviación natural de las piernas hacia dentro (genu valgo) o hacia fuera (genu varo).

En el caso de los futbolistas, es mucho más habitual encontrar el denominado genu varo, es decir, las conocidas piernas arqueadas. Diversas investigaciones han observado que esta alineación comienza a desarrollarse durante la adolescencia, una etapa en la que el esqueleto todavía está en formación.

Los expertos en ortopedia explican que la práctica intensiva del fútbol durante esos años puede influir en el crecimiento de la rodilla. Los gestos repetitivos propios del deporte, como los golpeos de balón, los cambios de dirección o los apoyos constantes sobre una misma pierna, favorecen un fortalecimiento desigual de la musculatura y una sobrecarga mantenida sobre determinadas zonas de la articulación. Ese estrés mecánico podría modificar el ángulo de crecimiento de la tibia y favorecer la aparición del genu varo o piernas torcidas.

El fisioterapeuta Antonio Pérez, conocido en redes sociales como Toni, reconoce que todavía no existe una explicación definitiva, aunque sí varias hipótesis respaldadas por la investigación.

«La más frecuente es que la propia carga que se hace jugando al fútbol va deformando la articulación, sobre todo por lo estrecho que es el botín del futbolista». El especialista recuerda que estos cambios se producirían principalmente durante la adolescencia, cuando el hueso aún no ha completado su desarrollo. «Algunos estudios mencionan que esto puede generar cambios principalmente en la tibia».

Otra posible explicación está relacionada con el trabajo muscular que exige el fútbol. «Otra hipótesis interesante es que, durante los movimientos de regate y lanzamiento, los aductores —los músculos de la parte interna de los muslos— sufren una gran tensión. Al ser grandes estabilizadores de la cadera, esto termina generando un desequilibrio».

Aun así, el experto insiste en que no existe una única causa: «La realidad es que alrededor del 65 % de los futbolistas tienen las piernas arqueadas y, aunque se supone que es un combo de todo lo mencionado, más la genética, todavía no se conoce la causa con certeza».

La evidencia científica respalda parcialmente esta teoría. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2018 concluyó que la práctica intensiva del fútbol durante la adolescencia puede favorecer el desarrollo de genu varo y, en consecuencia, aumentar el riesgo de artrosis de rodilla en etapas posteriores de la vida.

Los autores del trabajo consideran que médicos y especialistas deberían informar de este posible riesgo a los jóvenes deportistas y a sus familias cuando el fútbol se practica de forma intensiva durante los años de crecimiento. Sin embargo, también subrayan que no existen pruebas para afirmar que jugar al fútbol de manera recreativa predisponga al desarrollo de piernas arqueadas.

En definitiva, las piernas arqueadas de muchos futbolistas parecen ser el resultado de una compleja combinación de crecimiento óseo, sobrecarga mecánica, adaptación muscular y factores genéticos, un fenómeno que la ciencia continúa investigando.

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