La longevidad se ha convertido en tendencia
La longevidad saludable empieza antes de los 50: un experto desmonta los mitos sobre cómo vivir más años
Vivir más años no garantiza llegar a la vejez con energía, autonomía y buena salud. Para el doctor Manuel J. Castillo, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL), cuidar la salud a largo plazo requiere empezar varias décadas antes de la vejez, con hábitos que favorezcan la capacidad física y mental.
Así lo explica en la guía Longevidad saludable: cómo cuidar hoy la salud que necesitarás mañana, presentada por Arkopharma y supervisada científicamente por el especialista. El documento aborda diez mitos frecuentes sobre el envejecimiento y advierte de los riesgos de las promesas que circulan en torno a la longevidad sin suficiente respaldo científico.
«La longevidad se ha convertido en tendencia y eso genera mucha información, con frecuencia simplificada o sacada de contexto, que suscita grandes expectativas, pero que a menudo carece del suficiente respaldo clínico y/o evidencia científica», señala el doctor Castillo.
Qué determinan los genes
Uno de los mitos que aborda la guía es la idea de que la genética determina por completo la esperanza de vida. Los genes influyen en el envejecimiento y en la predisposición a determinadas enfermedades, pero no constituyen un calendario que permita predecir con exactitud cuánto vivirá una persona.
La guía atribuye a la genética aproximadamente entre un 20 % y un 25 % de la variación en la longevidad en condiciones habituales, aunque esta estimación depende de la población y del método de estudio. El resto está relacionado con factores ambientales, sociales y de estilo de vida, entre otros.
Restricción calórica: ¿si o no?
Otro mito extendido es que comer cada vez menos y prolongar los ayunos permite vivir más años. Aunque la restricción calórica ha mostrado efectos interesantes en determinados modelos animales, no está demostrado que restringir las calorías o practicar ayunos prolongados prolongue la vida humana. Además, una alimentación insuficiente puede favorecer la pérdida de masa muscular y ósea, especialmente en personas vulnerables.
No hay atajos
Las estrategias de biohacking, que buscan optimizar el funcionamiento del organismo mediante intervenciones sobre la alimentación, el sueño, el ejercicio o el uso de determinados productos, también forman parte del debate sobre la longevidad.
El problema aparece cuando se presentan como una solución capaz de compensar años de hábitos poco saludables. No existe evidencia de que una única intervención pueda neutralizar por completo los efectos acumulados del sedentarismo, el tabaquismo o una alimentación inadecuada.
No basta con vivir más, sino que también importa conservar la autonomía y la calidad de vida durante el mayor tiempo posible
Para el doctor Castillo, el objetivo debe ir más allá de sumar años al calendario. «No podemos detener el paso del tiempo, pero sí influir considerablemente en la forma en que envejecemos. El foco debe pasar del lifespan (cuántos años vivimos) al healthspan (cuántos de esos años conservamos salud, capacidad funcional e independencia)», explica.
Esta distinción resume una de las principales ideas de la longevidad saludable: no basta con vivir más, sino que también importa conservar la autonomía y la calidad de vida durante el mayor tiempo posible.
Un mercado de 1.000 millones de euros
El interés por envejecer mejor también se refleja en el mercado de productos relacionados con la salud. Según un análisis de Arkopharma basado en datos de IQVIA Sell-Out Farmacia, el conjunto ampliado de necesidades vinculadas al envejecimiento saludable –como energía, articulaciones, circulación, metabolismo, inmunidad, sueño y estrés– alcanzó los 1.032,5 millones de euros en el periodo comprendido entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, con un crecimiento del 4 %.
Dentro de este mercado, el segmento de sueño y estrés representa cerca de 191 millones de euros. Aunque el informe señala una ligera evolución negativa, el descanso y la gestión del estrés siguen siendo factores relevantes para el bienestar diario, la recuperación física y el funcionamiento cognitivo.
El farmacéutico y divulgador Álvaro Fernández considera que el concepto de longevidad permite conectar necesidades que habitualmente se abordan por separado.
«Hoy una persona compra un producto para la memoria, otro para las articulaciones o uno para la energía. Atiende cada necesidad por separado, aunque todas pueden responder a un mismo objetivo: conservar sus capacidades y su autonomía con los años. La longevidad no crea de cero la necesidad: pone nombre y orden a necesidades que ya existen», afirma.
En este contexto, la guía destaca el papel de la oficina de farmacia como espacio de orientación sanitaria. El farmacéutico puede ayudar a identificar necesidades, revisar el uso de productos y ajustar las expectativas, teniendo en cuenta que los complementos alimenticios no sustituyen una alimentación equilibrada ni los tratamientos médicos cuando son necesarios.
Complementos Longevity
En paralelo a la publicación de la guía, Arkopharma ha presentado Longevity, una gama de complementos alimenticios comercializada en farmacias y compuesta por cuatro referencias dirigidas a distintas necesidades relacionadas con el envejecimiento saludable.
- Longevity Cuidado Global: combina diez fitoactivos y ocho nutrientes esenciales, además de ingredientes vegetales, vitaminas, minerales y fibras prebióticas.
- Longevity Cuidado Muscular: contiene creatina monohidrato, proteína de haba, aminoácidos esenciales y magnesio.
- Longevity Cuidado Articular: incorpora polvo de membrana de huevo y Cryo-Totum®, un ingrediente de harpagofito.
- Longevity Salud Cerebral: combina citicolina, aronia y vitaminas del grupo B.
Según la compañía, las cuatro fórmulas incluyen Infla’Ageing, un complejo patentado compuesto por extracto de jengibre, extracto de escutelaria y polvo de pulpa de melón rico en superóxido dismutasa (SOD).
«Hemos construido la gama Longevity a partir de lo que hoy sabemos sobre el envejecimiento saludable. Nuestro objetivo es ofrecer al farmacéutico una arquitectura clara y accionable para orientar la recomendación según las necesidades de cada persona», señala Lucía San Miguel, directora científica de Arkopharma.
La clave no es perseguir una juventud permanente, sino llegar a las próximas décadas con la mayor salud, autonomía y capacidad funcional posibles. Y, para ello, las decisiones cotidianas tomadas desde edades relativamente tempranas pueden marcar una diferencia importante.