El 61 % de la población española consume yogur natural
Alimentación
Cómo saber cuándo tirar un yogur a la basura, según la nutricionista Blanca García-Orea
El yogur es un imprescindible en las neveras de los españoles. Según la encuesta de la Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos Frescos (AEFY) «Nutrición, salud y yogur en todas las etapas de la vida», realizada por la empresa demoscópica 40 dB, el 61 % de la población española consume yogur natural frecuentemente y ocho de cada diez lo considera clave en una dieta equilibrada. Se trata de un alimento asequible, fácil de digerir, rico en nutrientes y saciante, e históricamente muy presente en la dieta mediterránea, sin embargo, es uno de los alimentos que con más frecuencia termina en la basura por superar la fecha que aparece en su tapa.
Los expertos explican que esta fecha es de consumo preferencial y no de caducidad así que, mientras se hayan seguido las instrucciones de almacenamiento, el alimento podrá consumirse con seguridad incluso después de la fecha que aparece en el envase, pero es posible que no tenga el mismo sabor o textura. Después de la fecha indicada, no se garantiza que el alimento conserve sus propiedades organolépticas originales, pero no causará problemas de salud. De modo que no es estrictamente necesario desechar estos alimentos tras pasar la fecha de consumo preferente indicada.
La experta en nutrición digestiva y hormonal Blanca García-Orea, conocida en redes sociales como Blancanutri, explica que el yogur tiene una fecha de consumo preferente y no de caducidad lo que significa que, llegado esa fecha se puede consumir porque sigue siendo seguro siempre y cuando el envase no esté deteriorado, como puede ser abombado, si además no sabe a rancio, está agrio, no huele mal o tiene moho. «El yogur tiene unos 28 días de consumo preferente y a partir de ahí tienes entre dos y tres semanas para consumirlos sin problema».
Mantenerlo en refrigeración constante es fundamental para conservarlo en condiciones óptimas. Los expertos advierten que el producto no debe permanecer más de dos horas fuera de la nevera.
El Real Decreto de marzo de 2013 cambió la obligación de mostrar en el etiquetado del yogur una fecha de caducidad (28 días desde su elaboración) por una de consumo preferente que fija libremente el fabricante en función de las características de su producto como puede ser su método de elaboración o envase.
Una buena forma de conservar el yogur cuando se aproxima la fecha de consumo preferente es congelarlo. Debe estar correctamente sellado para evitar contaminación. Si existen dudas sobre su estado, lo mejor es desecharlo.