Víctor Küppers
Felicidad en tiempos difíciles: la lección práctica de Víctor Küppers
Cuando a unos padres se les pregunta que desean para sus hijos, la respuesta siempre suele ser la misma: 'deseo que sean felices'. Lo cierto es que, si nos paramos a reflexionar, raro es el día en el que realmente nos sintamos felices al cien por cien. Las preocupaciones causadas por tensiones familiares o laborales, problemas de salud o económicos pueden erosionar ese estado de felicidad que parece reservado solo para la infancia. Sin embargo, el secreto podría ser más sencillo de lo que pensamos.
El profesor de Harvard Tal Ben-Shahar, cofundador de la Academia de Estudios de la Felicidad, afirma que la clave para alcanzar este estado está en la psicología positiva para afrontar la vida con entusiasmo y alegría.
El escritor y conferenciante afirma que si bien algunas personas nacen genéticamente más felices o sus circunstancias personales por nacimiento son más o menos favorables, ser consciente de lo que elegimos puede mejorar los niveles de felicidad. Es necesario aprender a disfrutar de lo que se tiene procesando todas las emociones, incluso las negativas.
Tal Ben-Shahar afirma que aproximadamente el 50 % de la felicidad está determinada por los genes, el 10 % de circunstancias externas como el país y familia de nacimiento, la educación y por supuesto el dinero. Sin embargo, el 40 % de la felicidad proviene de las decisiones que tomamos: «Hacer ejercicio de forma regular, estar agradecido o desconectar, son pequeñas opciones que tenemos y que forman parte de ese otro 40 %».
Pierde poco tiempo en lo que no puedes cambiar. No aceptar lo que no nos gusta, nos quita la alegría y el ánimoExperto en psicología positiva
En esta misma línea, Víctor Küppers, experto en psicología positiva, en sus conferencias hace hincapié en dos ideas para conseguir la felicidad. Por un lado, centrarse en lo que está en nuestras manos: «Pierde poco tiempo en lo que no puedes cambiar». La segunda idea para vivir con alegría es, según el experto, ser buenas personas, honestas, nobles e íntegras.
Aceptar la realidad
El experto explica la importancia de aceptar la realidad: «Hay una frase en alcohólicos anónimos con las que empiezan las reuniones que dice: 'Señor, dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia'».
Hay muchas cosas en la vida que sí podemos cambiar porque dependen de nosotros mismos, pero otras no. Es entonces donde entra en juego la serenidad, que, asegura: «No significa conformismo o resignación. La serenidad significa que, nos guste o no, hay que aceptar que las cosas son como son en la vida» y añade: «No aceptar lo que no nos gusta, nos quita la alegría y el ánimo. Si no aceptas que hay cosas que no están en tus manos, te terminas amargando».
Tres pilares
Para concluir, aseguró que, para vivir alegre, hacen falta tres cosas: «La primera llegar con cierta dignidad a fin de mes, la segunda que no haya nadie cercano muy enfermo y la tercera tener personas a las que quieres y que te hacen sentir querido» y añade: «Sobre todo esta última es la más importante».