Las bebidas azucaradas se han identificado como un posible factor dietético que influye en la salud mentalGetty/ Benito Juncal

Un estudio vincula el consumo de bebidas azucaradas con mayor riesgo de ansiedad en jóvenes

Las bebidas azucaradas se han identificado como un posible factor dietético que influye en la salud mental

Un nuevo estudio ha identificado una posible asociación entre el consumo de bebidas con alto contenido de azúcar y la aparición de síntomas de ansiedad en adolescentes. Investigadores de la Universidad de Bournemouth participaron en una revisión de múltiples estudios previos que analizaban la relación entre la dieta y la salud mental, con el objetivo de identificar patrones comunes. Los resultados fueron publicados en la revista científica Journal of Human Nutrition and Dietetics.

«Con la creciente preocupación por la nutrición adolescente, la mayoría de las iniciativas de salud pública se han centrado en las consecuencias físicas de los malos hábitos alimenticios, como la obesidad y la diabetes tipo 2», explicó la Dra. Chloe Casey, profesora de Nutrición y coautora del estudio. «Sin embargo, las implicaciones de la dieta en la salud mental han sido menos exploradas, especialmente en lo que respecta a bebidas con alto contenido energético pero pobres en nutrientes», añadió.

Los trastornos de ansiedad constituyen una de las principales causas de malestar psicológico entre los jóvenes. En 2023, se estimó que uno de cada cinco niños y adolescentes presentaba algún trastorno de salud mental, siendo la ansiedad una de las afecciones más frecuentes.

Los estudios analizados midieron el consumo de bebidas azucaradas –como refrescos, bebidas energéticas, jugos azucarados, té y café con azúcar o leches saborizadas– y lo compararon con indicadores de salud mental obtenidos mediante encuestas. De forma consistente, los resultados mostraron un vínculo entre un alto consumo de estas bebidas y mayores niveles de ansiedad.

No obstante, los investigadores advierten que la evidencia disponible no permite establecer una relación causal directa. Es posible que los adolescentes con ansiedad recurran con mayor frecuencia a este tipo de bebidas o que existan factores comunes —como el entorno familiar o los trastornos del sueño— que expliquen ambas variables.

«Si bien no podemos confirmar en esta etapa cuál es la causa directa, el estudio identifica una conexión preocupante entre el consumo de bebidas azucaradas y los trastornos de ansiedad en jóvenes», señaló la Dra. Casey.

Conclusiones

La investigación, dirigida por el Dr. Karim Khaled, investigador en la Universidad Libanesa Americana, con sede en Beirut concluyo:

  • El consumo elevado de bebidas azucaradas está vinculado a un 34 % más de probabilidades de sufrir trastornos de ansiedad en la adolescencia.
  • Un metanálisis muestra una asociación positiva significativa entre las bebidas azucaradas y la ansiedad.
  • Los datos longitudinales sugieren que el consumo de SSB tiene efectos persistentes en la salud mental.
  • Reducir el consumo de bebidas azucaradas puede ayudar a mitigar la creciente ansiedad en los adolescentes.
  • Primera revisión sistemática que vincula específicamente la ingesta de bebidas azucaradas con la ansiedad en los adolescentes.