El cepillado es fundamental para mantener unos dientes sanos
Salud bucodental
¿Es posible eliminar el sarro de los dientes de manera natural en casa?
El sarro es una acumulación dura y mineralizada de placa bacteriana sobre los dientes
La placa bacteriana es una película que se deposita sobre nuestra dentadura y está compuesta por bacterias, saliva, restos de comida y células muertas y aparece en todas las personas sin excepción, ya que se produce continuamente, a lo largo tanto del día como de la noche, incluso después del cepillado. Si la placa no se retira lavándonos los dientes, después de aproximadamente 72 horas, comienza a endurecerse y se convierte en sarro al entrar en contacto con sales minerales presentes en la cavidad bucal.
El sarro forma un recubrimiento blanquecino o amarillento en la base de los dientes, especialmente en los dientes inferiores anteriores por el lado de la lengua, así como en los molares superiores por el lado de la mejilla. ¿Y cómo se elimina?
Eliminar el sarro
Algo que debemos tener muy presente es que no es posible eliminar el sarro con el cepillado y no existen tés milagrosos ni alimentos que ayuden a eliminarlo. Una vez se ha formado, solo el odontólogo puede retirarlo mediante una tratectomía, una limpieza dental que permite extraerlo con instrumentos especiales.
Este tipo de limpieza bucal no requiere de anestesia, pero puede provocar molestias en personas con una elevada sensibilidad dental.
En el caso de que el sarro se haya acumulado bajo las encías, es necesario realizar un curetaje o raspado dental, el cual sí requiere de anestesia local.
Prevenir el sarro
Lo que sí que podemos hacer en casa es prevenir su aparición. Para ello debemos:
Cepillarnos los dientes cuidadosamente después de cada comida y, especialmente, antes de irnos a la cama, que es cuando baja la producción de saliva y los movimientos de la lengua. Cepillarse las encías.Usar un dentífrico con flúor. Limpiarse los espacios interdentales.Limpiarse la lengua.
Los problemas que puede provocar el sarro
Tal y como explican desde Cinfa Salud, cuando la placa bacteriana no se elimina adecuadamente y se transforma en sarro, pueden desarrollarse distintos trastornos bucales, según las bacterias predominantes en cada caso:
Gingivitis. La acumulación de placa y sarro provoca irritación e inflamación en las encías, que se tornan edematosas y pueden sangrar con facilidad. Esta situación favorece la formación de «bolsas» en las que las bacterias encuentran un ambiente propicio para multiplicarse.Periodontitis. Se trata de una evolución más grave de la enfermedad periodontal, en la que los tejidos de soporte del diente —incluidos ligamentos y hueso alveolar— sufren daños progresivos. En muchos casos, esto culmina con la pérdida definitiva de la pieza dental.Caries dentales. Son cavidades que deterioran la estructura del diente. Aparecen cuando las bacterias de la placa transforman los azúcares en ácidos que, con el tiempo, erosionan el esmalte dental.Halitosis. El mal aliento suele ser consecuencia de una higiene bucal deficiente. Las bacterias orales producen compuestos sulfurosos que generan un olor desagradable. En ocasiones, aunque el sarro no sea visible, la halitosis puede ser perceptible. Las bolsas generadas por la gingivitis o la periodontitis también sirven de reservorio para estas bacterias, lo que agrava el problema.Sensibilidad dental. La presencia de sarro o retracción de las encías puede aumentar la sensibilidad de los dientes ante estímulos térmicos como el frío o el calor.
Cabe destacar que las afecciones dentales no solo afectan la salud bucal. Su impacto puede extenderse al resto del organismo, favoreciendo la aparición de trastornos digestivos, enfermedades cardiovasculares y otras complicaciones sistémicas.