Una calculadora estima los percentiles de riesgo de enfermedad cardíaca en adultos de entre 30 y 59 añosGTRES

Así funciona la calculadora que predice el riesgo de infarto hasta con 30 años de antelación

Estima los percentiles de riesgo de enfermedad cardíaca en adultos de entre 30 y 59 años

Un reciente estudio llevado a cabo por Northwestern Medicine (Estados Unidos) ha dado lugar al desarrollo de una innovadora calculadora online que permite a los adultos jóvenes evaluar su probabilidad de sufrir una enfermedad cardíaca a lo largo de los próximos 30 años. Esta herramienta, basada en el uso de percentiles, representa un avance significativo en el enfoque de la prevención cardiovascular y se ha publicado en The Journal of the American College of Cardiology.

La iniciativa surge en un contexto sanitario preocupante: las tasas de obesidad, hipertensión y diabetes continúan en ascenso entre la población joven estadounidense. Ante esta situación, los autores del estudio sostienen que detectar el riesgo a largo plazo desde edades tempranas podría ser clave para reducir la prevalencia futura de las enfermedades cardiovasculares, que actualmente constituyen la principal causa de mortalidad tanto en Estados Unidos como a nivel mundial.

Adultos de entre 30 y 59 años

Diseñada para personas de entre 30 y 59 años, esta herramienta gratuita utiliza parámetros de salud ampliamente reconocidos –como la presión arterial, los niveles de colesterol, el tabaquismo, los antecedentes de diabetes y la función renal– para calcular el riesgo individual. Una vez introducidos los datos personales, la calculadora muestra en qué percentil se sitúa el usuario respecto a otras cien personas de su mismo sexo y edad, acompañando la información de una visualización intuitiva.

El equipo responsable de esta herramienta subraya que su objetivo principal es fomentar el diálogo entre médicos y pacientes, y no sustituir el juicio clínico. En palabras de la autora principal del estudio, Sadiya Khan, profesora Magerstadt de Epidemiología Cardiovascular en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, «todos estamos acostumbrados a usar percentiles en las pruebas estandarizadas o al revisar las tablas de crecimiento de nuestros hijos», y añade: «Esta es la primera vez que los percentiles se traducen y se aplican al riesgo a largo plazo de padecer enfermedades cardíacas. Cuando un paciente ve que se encuentra en el percentil 90, esperamos que esto le sirva como una llamada de atención que le indique que el riesgo comienza temprano y que los esfuerzos y actividades de prevención pueden reducir ese riesgo y no deben posponerse».

Muchas personas entre los 30 y los 40 años no consideran los problemas cardiovasculares como una amenaza cercana

Khan explica que muchas personas entre los 30 y los 40 años no consideran los problemas cardiovasculares como una amenaza cercana. No obstante, una persona de 35 años, que no presente un riesgo elevado de sufrir infarto, ictus o insuficiencia cardíaca en el plazo de diez años, podría sí enfrentarse a un riesgo considerable en un horizonte de 30 años. De hecho, investigaciones anteriores lideradas por la misma autora indican que uno de cada siete adultos jóvenes con bajo riesgo a corto plazo presenta, en realidad, un riesgo elevado en el largo plazo.

Khan, que también ha dirigido investigaciones orientadas a calcular la denominada «edad cardíaca», considera que el uso de percentiles constituye un complemento valioso para comunicar el riesgo a los pacientes: «Un horizonte temporal de 30 años es difícil de comprender para la mayoría de las personas», reconoció. «Por lo tanto, esperamos que poder comparar su riesgo a largo plazo con el de otras personas de la misma edad, haga que la información sea más comprensible y, por consiguiente, útil».

Según añadió, «presentar el riesgo en percentiles también puede ser más útil para motivar a los pacientes, porque ven cómo se compara su riesgo con el de sus pares, de forma muy similar a como las pruebas estandarizadas o las tablas de crecimiento ponen estas mediciones en contexto».

Para validar la herramienta, el equipo analizó datos de cerca de 8.700 adultos estadounidenses de entre 30 y 59 años que no tenían antecedentes de enfermedades cardiovasculares. Los datos proceden de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, por sus siglas en inglés), y el cálculo del riesgo se realizó aplicando las ecuaciones PREVENT desarrolladas por la Asociación Americana del Corazón.

Hombres, más riesgo

Los resultados del análisis mostraron que los hombres presentaban un riesgo absoluto superior al de las mujeres en todas las edades, con una mediana del 16 % para los varones frente al 10 % para las mujeres a los 45 años. No obstante, Khan señaló que «el riesgo de enfermedad cardíaca en las mujeres aumenta con el tiempo. Por eso es importante contar con herramientas específicas para cada sexo, como esta calculadora de percentiles».

El estudio, titulado Percentiles específicos por edad y sexo del riesgo de enfermedad cardiovascular a 30 años según las ecuaciones PREVENT, ofrece un enfoque novedoso y visualmente accesible para abordar uno de los retos sanitarios más acuciantes de nuestro tiempo.