Cáncer de páncreasGetty Images

Día Mundial del Cáncer de Páncreas

Cáncer de páncreas: los siete síntomas que podrían indicar la enfermedad

El cáncer de páncreas se sitúa entre las neoplasias con peor pronóstico, siendo la de menor tasa de supervivencia entre los tumores comunes. En España, apenas un 8,6 % de los pacientes diagnosticados logra superar los cinco años desde su detección, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Este dato evidencia la agresividad de esta patología, cuyo diagnóstico suele producirse en fases avanzadas debido a la escasa sintomatología en sus etapas iniciales.

A pesar de esta dificultad diagnóstica, la Sociedad Americana Contra el Cáncer ha identificado una serie de signos que pueden servir como indicios de alerta. Aunque subraya que la aparición de alguno de ellos no implica necesariamente la presencia de un cáncer de páncreas –y que, en muchos casos, pueden deberse a patologías menos graves–, también insiste en la conveniencia de acudir al médico ante cualquier sospecha. Estos son los síntomas que deben tenerse en cuenta:

Ictericia

Uno de los primeros signos que puede advertir de esta enfermedad es la ictericia, que se manifiesta en la coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos. Este fenómeno responde a una acumulación anormal de bilirrubina, un pigmento de color verde oscuro que se produce en el hígado como parte del proceso de descomposición de los glóbulos rojos.

En condiciones normales, la bilirrubina se elimina del organismo a través de la bilis. Sin embargo, si el conducto colédoco se ve bloqueado por el crecimiento tumoral, la bilis no puede llegar al intestino y la bilirrubina se acumula en sangre. Esta obstrucción puede deberse al tumor primario o a su extensión hacia el hígado, órgano donde suele producirse la primera metástasis. Otros signos relacionados con la ictericia son la orina oscura, heces pálidas o con exceso de grasa, y prurito cutáneo. No obstante, existen causas más frecuentes de ictericia, como los cálculos biliares o la hepatitis.

Dolor en el abdomen o en la espalda

Otro de los síntomas habituales, aunque inespecífico, es el dolor persistente en la zona abdominal o dorsal. Cuando el tumor se localiza en el cuerpo o la cola del páncreas, su crecimiento puede ejercer presión sobre órganos cercanos, generando molestias. Si además invade nervios próximos, puede provocar dolores en la región lumbar. Si bien este tipo de dolor puede deberse a múltiples afecciones, su persistencia o intensidad inusual justifica una evaluación médica.

Pérdida de peso

La pérdida de peso sin causa aparente es otro signo frecuente en pacientes con esta enfermedad. A menudo va acompañada de una marcada falta de apetito, lo que contribuye al deterioro nutricional progresivo.

Náuseas y vómitos

Cuando el tumor comprime la salida del estómago, puede producirse una obstrucción parcial que dificulta el vaciado gástrico. Esto da lugar a episodios de náuseas, vómitos y dolor abdominal, especialmente tras las comidas.

Aumento del tamaño de la vesícula biliar

Si el conducto biliar se bloquea, la bilis puede acumularse en la vesícula biliar, causando su agrandamiento. Este aumento de tamaño puede ser detectado mediante la palpación en una exploración física o aparecer reflejado en estudios por imagen. De forma similar, si el cáncer se disemina al hígado, este órgano también puede experimentar un aumento de volumen.

Formación de coágulos sanguíneos

En algunos casos, el cáncer de páncreas se manifiesta inicialmente a través de la aparición de un trombo en una vena profunda, habitualmente en las piernas. Esta afección, conocida como trombosis venosa profunda (TVP), puede darse incluso sin otros síntomas aparentes. No obstante, la mayoría de los coágulos suelen deberse a otras causas no oncológicas.

Diabetes de nueva aparición

En ciertas ocasiones, el cáncer destruye células pancreáticas encargadas de producir insulina, lo que da lugar a la aparición de diabetes. Los síntomas característicos incluyen sed excesiva, hambre continua y micción frecuente. Aun así, el tumor puede inducir cambios en los niveles de glucosa sin que lleguen a producirse signos evidentes, algo que solo se detecta mediante análisis específicos.

Dado el pronóstico sombrío del cáncer pancreático, la identificación precoz de estos síntomas puede marcar una diferencia en la evolución del paciente. Aunque ninguno de estos signos es exclusivo de esta enfermedad, su aparición –especialmente si se combinan varios de ellos– debe motivar una consulta médica para descartar patologías graves y, en su caso, iniciar cuanto antes el abordaje terapéutico adecuado.