Infección urinaria

Infección urinariaGetty Images / Murat Deniz

Diuresis por frío: así afectan las bajas temperaturas al tracto urinario

Las bajas temperaturas no provocan directamente infecciones del tracto urinario, pero sí pueden actuar como un factor facilitador, especialmente cuando se combinan con determinados hábitos invernales, como una menor ingesta de líquidos o una vestimenta poco adecuada. Así lo explica el doctor Nelson Díez, urólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, quien advierte sobre los efectos del frío sobre el sistema urinario y ofrece una serie de recomendaciones para prevenir complicaciones durante el invierno.

Uno de los principales mecanismos fisiológicos que se activan con el descenso de temperatura es la conocida como diuresis por frío. Según señala el doctor Díez, este proceso ocurre cuando los vasos sanguíneos se contraen como respuesta natural al frío con el fin de conservar el calor corporal. Esta vasoconstricción eleva temporalmente la presión arterial, y los riñones reaccionan produciendo más orina para equilibrar el volumen de líquidos en el organismo. El resultado es un aumento de la frecuencia urinaria.

Este fenómeno se agrava en invierno, cuando se suda menos y disminuye la actividad de la hormona antidiurética (ADH), lo que lleva a un mayor volumen de orina. Si a este proceso se le suma una hidratación deficiente o la retención urinaria, el riesgo de desarrollar infecciones urinarias, como la cistitis, se incrementa considerablemente, sobre todo en mujeres.

Impacto sobre la vejiga

Además de fomentar la diuresis, el frío puede desencadenar espasmos involuntarios en el músculo detrusor y en el suelo pélvico, responsables de la expulsión de la orina. Esto genera una sensación más frecuente e intensa de urgencia miccional. Tal y como advierte el especialista, esta reacción puede empeorar cuadros clínicos previos como la vejiga hiperactiva o la hiperplasia benigna de próstata, incluso en varones sin diagnóstico previo.

«El frío provoca espasmos involuntarios que intensifican los síntomas de urgencia. La automedicación o la deshidratación sólo empeoran el cuadro», subraya el doctor Díez.

Otro de los aspectos que destaca el especialista es la influencia del enfriamiento local en la circulación sanguínea de la zona pélvica, lo cual reduce tanto la perfusión como la respuesta inmunitaria local. Este debilitamiento de las defensas en la mucosa urinaria facilita la aparición de infecciones recurrentes, en especial en pacientes con antecedentes de cistitis u otras patologías del tracto urinario.

Recomendaciones

Pese a estos efectos adversos del frío, existen medidas sencillas para cuidar el aparato urinario durante los meses más fríos. El doctor Díez aconseja mantener una adecuada hidratación, incluso mediante la ingesta de líquidos calientes, para garantizar un flujo urinario constante que impida la acumulación prolongada de orina en la vejiga.

Asimismo, recomienda prestar atención a la vestimenta: «No olvidar el uso de ropa apropiada, especialmente en zona lumbar y pélvica, para prevenir el enfriamiento local y la frecuencia miccional», puntualiza. Del mismo modo, señala que el consumo de arándanos y vitamina C puede ayudar a reducir la adhesión de bacterias en el tracto urinario y a fortalecer el sistema inmunológico.

Finalmente, el especialista insta a evitar la automedicación y acudir al profesional sanitario ante la presencia de síntomas persistentes o infecciones repetidas. Con medidas preventivas adecuadas y un seguimiento médico oportuno, es posible mantener la salud urológica en condiciones óptimas incluso en invierno.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas