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Qué revela la boca de Donald Trump: las claves de la llamada «sonrisa de poder»

La sonrisa también envejece. Con el paso del tiempo, los dientes tienden a oscurecerse, disminuye la exposición de los incisivos superiores en reposo, se acentúan los desgastes y aparecen las llamadas troneras, pequeños espacios oscuros entre piezas dentales. En figuras públicas veteranas como Donald Trump, presidente de Estados Unidos, una dentadura muy blanca y regular suele asociarse a energía y autoridad.

Sin embargo, a partir de cierta edad, el objetivo no es lograr el blanco más intenso, sino ajustar el tono y la forma para mantener la naturalidad. «Una sonrisa puede rejuvenecer un rostro o endurecerlo si se pierde la naturalidad en la textura y la luz», explica Laura Pérez, directora médica de la Clínica Dental Pérez Saavedra.

El análisis de las apariciones públicas de Trump en los últimos años muestra una sonrisa de color uniforme y luminoso, bordes incisales regulares y un tamaño dental visualmente amplio. Según la especialista, estos rasgos son compatibles con procedimientos estéticos orientados a mejorar la apariencia en cámara. «Cuando el blanco es muy brillante y las formas son muy uniformes, la sonrisa gana vitalidad y presencia a distancia, pero de cerca puede percibirse menos verosímil si no hay cierta translucidez o microasimetrías», matiza.

Blanqueamiento

Entre los tratamientos que podrían explicar este tipo de resultado se encuentra el blanqueamiento profesional, que aporta luminosidad sin modificar la forma dental. También destacan las carillas cerámicas ultrafinas, que permiten homogeneizar tamaño, forma y textura, además de corregir desgastes, asimetrías o troneras, y devolver longitud a los incisivos en pacientes de mayor edad.

La ortodoncia previa es otro factor relevante, ya que mejora la alineación y facilita la colocación de carillas con un enfoque más conservador. A ello se suman los tratamientos periodontales, fundamentales para mantener encías sanas y bien definidas, lo que contribuye a que el resultado final sea natural y no artificial.

Donald Trump, expresidente de Estados Unidos

Donald TrumpGetty Images via AFP

«Nuestro enfoque con pacientes mayores es combinar lo mínimo imprescindible de estas herramientas, para que el resultado sea potente pero no impostado», resume la doctora Pérez.

En Estados Unidos predomina el modelo de la llamada 'Hollywood smile', caracterizado por blancos muy brillantes y una alineación perfecta orientada al impacto visual. En España y Europa, en cambio, la tendencia apuesta por resultados más naturales, con carillas de mínima intervención, bordes incisales con cierta translucidez y ligeras asimetrías que evitan el efecto artificial. «Si al paciente le atrae el estilo americano, podemos acercarnos para lograr un resultado potente, pero creíble a cualquier distancia», añade la especialista.

A partir de los 60 años, el objetivo no es borrar el paso del tiempo, sino recuperar proporciones y luminosidad respetando la anatomía. En este sentido, la doctora recomienda evitar blancos excesivamente intensos en pieles maduras, ajustar la longitud dental al rostro y priorizar la salud de las encías. «Las encías son el marco del cuadro: si fallan, cualquier retoque se nota el doble», advierte.

Asimismo, subraya la importancia de una planificación adecuada basada en herramientas digitales y pruebas previas en boca, como el mock-up, apostando siempre por intervenciones conservadoras. «La mejor sonrisa es la que no ‘grita’ tratamiento», concluye.

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