Cáncer de colonCreative Commons

Un estudio español abre una nueva vía contra el cáncer colorrectal metastásico

Cada año se diagnostican en España alrededor de 44.000 nuevos casos de cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes tanto en España como a nivel mundial. En los pacientes con enfermedad metastásica, factores como la localización del tumor primario y su perfil molecular resultan determinantes para elegir la estrategia terapéutica más adecuada.

En este contexto, el Grupo Cooperativo Español de Tratamiento de los Tumores Digestivos (TTD) ha presentado en el congreso anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) los resultados del estudio CR-SEQUENCE, un ensayo clínico fase III que aporta nueva evidencia sobre cuál podría ser la mejor secuencia de terapias dirigidas en pacientes con cáncer colorrectal metastásico (CCRm) de lado izquierdo, sin mutaciones en RAS y sin tratamiento previo.

Se trata de uno de los subgrupos más frecuentes dentro de la enfermedad avanzada. Cada año se diagnostican en España alrededor de 44.000 nuevos casos de cáncer colorrectal y entre un 20 % y un 25 % de los pacientes presentan metástasis en el momento del diagnóstico o las desarrollan posteriormente. Según las estimaciones de los investigadores, entre 3.000 y 5.000 pacientes españoles podrían beneficiarse anualmente de los hallazgos de este estudio.

Tratamientos

Las terapias dirigidas contra EGFR y VEGF han demostrado beneficios clínicos en pacientes con tumores del lado izquierdo y sin mutaciones en RAS. Sin embargo, hasta ahora existían pocos datos prospectivos occidentales que permitieran determinar cuál era la secuencia óptima para administrar estos tratamientos.

El objetivo de CR-SEQUENCE fue precisamente responder a una pregunta habitual en la consulta: si es más eficaz iniciar el tratamiento con un anti-EGFR y utilizar posteriormente un anti-VEGF, o seguir la estrategia inversa, siempre en combinación con quimioterapia estándar.

«CR-SEQUENCE aborda una pregunta muy práctica: no solo qué tratamiento utilizar, sino en qué orden utilizarlo. En este tipo de pacientes, el orden puede ser importante para conseguir un control más precoz de la enfermedad», explica el Dr. Ramón Salazar, jefe del Servicio de Oncología del Institut Català d'Oncologia e investigador principal del estudio.

«Estos datos ayudan a ordenar mejor la práctica clínica y a maximizar el control precoz de la enfermedad en un perfil muy concreto de pacientes», añade.

Beneficios en el control del tumor

El ensayo incluyó a más de 400 pacientes y comparó dos estrategias terapéuticas.

La primera secuencia consistió en administrar panitumumab, un anti-EGFR, junto con FOLFOX en primera línea, seguido de bevacizumab, un antiangiogénico dirigido frente a VEGF, combinado con FOLFIRI en segunda línea.

La segunda estrategia invirtió este orden: bevacizumab con FOLFOX en primera línea y panitumumab con FOLFIRI en segunda.

Los resultados mostraron que no existieron diferencias estadísticamente significativas entre ambas secuencias en la variable principal del estudio, la supervivencia libre de progresión a los 36 meses.

No obstante, los investigadores observaron ventajas relevantes cuando el tratamiento se iniciaba con anti-EGFR. Esta estrategia se asoció a una mayor tasa de respuesta objetiva, una mejor supervivencia libre de progresión en primera línea y una potencial mayor probabilidad de acceder a cirugía de rescate.

«Es importante trasladar el mensaje con precisión: el estudio no alcanzó su objetivo primario, pero sí nos ofrece información clínicamente valiosa. Comenzar con anti-EGFR permite reducir antes y en mayor profundidad el volumen tumoral en determinados pacientes, algo que puede tener implicaciones en la evolución posterior de la enfermedad», apunta el Dr. Salazar.

Los investigadores destacan que esta reducción más rápida y profunda de la carga tumoral podría resultar especialmente importante en pacientes candidatos a tratamientos locales o cirugía con intención curativa tras una adecuada respuesta terapéutica.

Uno de los aspectos diferenciales de CR-SEQUENCE es que analiza de forma prospectiva las dos primeras líneas de tratamiento, un enfoque poco habitual en este escenario clínico.

«Este estudio contribuye a homogeneizar la práctica clínica porque obliga a pensar desde el inicio en toda la estrategia terapéutica del paciente, no solo en el primer paso», señala el Dr. Alfredo Carrato, oncólogo médico del TTD, catedrático emérito de la Universidad de Alcalá e investigador principal del estudio.

En opinión de los autores, los resultados favorecen una visión más global del tratamiento, en la que la elección de la primera línea tenga en cuenta también las opciones terapéuticas futuras.

«En cáncer colorrectal metastásico, cada decisión condiciona la siguiente. Por eso es tan importante disponer de estudios prospectivos que comparen secuencias completas y no únicamente tratamientos aislados», añade Carrato.

El estudio incorpora además una importante vertiente de investigación traslacional basada en biopsia líquida.

Durante el ensayo se recogieron muestras sanguíneas en distintos momentos para analizar ADN tumoral circulante (ctDNA), una herramienta que permitirá estudiar la evolución molecular de la enfermedad y avanzar en la identificación de biomarcadores predictivos.

Investigación con sello ibérico

«El siguiente paso será profundizar en la hiperselección molecular mediante ctDNA. Es decir, entender mejor qué características biológicas de cada tumor pueden ayudarnos a decidir la mejor secuencia para cada paciente», explica el Dr. Salazar.

CR-SEQUENCE ha sido promovido por el TTD con la participación de más de veinte centros hospitalarios de España y Portugal, consolidándose como uno de los mayores estudios académicos realizados en este contexto clínico.

«El TTD vuelve a demostrar que la investigación cooperativa es fundamental para avanzar en áreas donde todavía existen dudas clínicas y variabilidad terapéutica importantes. Este estudio tendrá un impacto directo en la forma en la que tratemos en un futuro a nuestros pacientes», destaca el Dr. Carrato.

Aunque el seguimiento continúa y los análisis de supervivencia global todavía no son definitivos, los investigadores han observado una tendencia favorable para la secuencia iniciada con anti-EGFR. Será necesario un seguimiento más prolongado para confirmar si esta ventaja inicial se traduce en un beneficio a largo plazo.

«Hoy podemos decir que ambas estrategias son viables, pero comenzar con anti-EGFR parece una opción especialmente eficaz para conseguir un control rápido de la enfermedad en pacientes seleccionados», concluye el Dr. Salazar.