Mujer intentando controlar el hipo
Cuando el hipo deja de ser normal: los riesgos detrás de este síntoma
En la mayoría de los casos se trata de un episodio pasajero y sin consecuencias para la salud
El hipo es un fenómeno común que prácticamente todas las personas experimentan en algún momento de su vida. Se produce por una serie de contracciones involuntarias del diafragma, el músculo situado entre el tórax y el abdomen que desempeña un papel fundamental en la respiración. Estas contracciones provocan el cierre brusco de las cuerdas vocales, generando el característico sonido del hipo.
En la mayoría de los casos se trata de un episodio pasajero y sin consecuencias para la salud. Sin embargo, algunos estudios han identificado determinados factores que pueden aumentar la probabilidad de sufrirlo. Entre ellos figuran el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
Los especialistas también han observado que el hipo persistente aparece con mayor frecuencia en determinados pacientes con enfermedades neurológicas o oncológicas. En personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, por ejemplo, las alteraciones en ciertas vías nerviosas del sistema nervioso central pueden favorecer la aparición de episodios prolongados.
Hipo y cáncer
Un estudio de cohorte poblacional publicado en la revista científica Cancer Medicine encontró una asociación entre el diagnóstico de hipo y la detección de determinados tipos de cáncer durante los 12 meses posteriores.
Según los investigadores, esta relación se observó principalmente con cánceres del sistema nervioso, hematológicos y gastrointestinales en hombres, mientras que en mujeres la asociación se concentró en los tumores gastrointestinales.
No obstante, los autores matizan que los resultados no permiten considerar el hipo como un signo precoz de cáncer. «Los hallazgos indican que las asociaciones se limitaron al cáncer diagnosticado dentro de los 12 meses de seguimiento, lo que sugiere que el hipo probablemente no sea un marcador clínico temprano de cáncer, sino que podría ser una señal de un cáncer coexistente, que potencialmente habría motivado investigaciones diagnósticas que condujeron a la detección del cáncer», señalan en el estudio.
Los expertos insisten, sin embargo, en que el hipo ocasional es un fenómeno benigno y muy común en la población general. La recomendación médica es consultar cuando los episodios persisten durante más de 48 horas, reaparecen con frecuencia o interfieren con actividades básicas como la alimentación o el descanso.