Vacunas adultos

Vacunas en adultosGetty/ M. JOHNSON

Tétanos, varicela o difteria: qué vacunas conviene revisar en la edad adulta

Revisar las vacunas ayuda a prevenir enfermedades infecciosas

La vacunación no es solo una medida de protección durante la infancia, sino una herramienta preventiva que debe mantenerse a lo largo de toda la vida, especialmente en personas mayores, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas o quienes viajan al extranjero.

Según Nazareht Párraga Torres, supervisora de Enfermería de Consultas Externas del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, revisar el historial vacunal permite detectar dosis pendientes y garantizar una protección adecuada frente a enfermedades infecciosas. Además, advierte de que algunas vacunas necesitan varias semanas o varias dosis para ser efectivas, por lo que conviene planificarlas con antelación.

Los especialistas recuerdan que una pauta incompleta no implica empezar de cero. En muchos casos basta con completar las dosis pendientes, algo especialmente importante cuando no se conserva la cartilla de vacunación o se han seguido calendarios diferentes entre países.

En la edad adulta es recomendable revisar la inmunización frente a enfermedades como el tétanos y la difteria, el sarampión, la rubeola, la parotiditis, la varicela, la gripe, la COVID-19, el neumococo o el herpes zóster. También existen recomendaciones específicas para embarazadas, personas inmunodeprimidas y viajeros internacionales.

Tétanos y difteria (Td/Tdpa)

La vacunación frente a tétanos y difteria es fundamental para prevenir ambas enfermedades. La primovacunación con tres dosis proporciona una protección que se va perdiendo con el tiempo, por lo que es necesaria la administración de dosis de recuerdo.

Si una persona completó correctamente la vacunación durante la infancia, actualmente solo necesita una dosis de recuerdo alrededor de los 65 años, ya que la inmunidad disminuye con la edad. Los expertos recuerdan que ya no es necesario administrar un refuerzo cada diez años si se han recibido las cinco dosis recomendadas. En cambio, quienes tengan una pauta incompleta o no puedan acreditar su vacunación deberán completar las dosis necesarias hasta alcanzar un mínimo de cinco.

Triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis)

El ministerio de Sanidad recomienda la vacunación con dos dosis de triple vírica, con una separación entre dosis de al menos 4 semanas, a las personas nacidas en España a partir de 1978 que no hayan padecido la enfermedad y que no tengan historia de vacunación con dos dosis.

En el caso de que el adulto hubiera recibido con anterioridad una única dosis, se administrará una segunda (manteniendo el intervalo anteriormente especificado). En las personas nacidas antes de 1978 se asume que han padecido el sarampión o han estado en contacto con la enfermedad.

Varicela

La pauta completa consta de dos dosis y, una vez administradas, no precisa refuerzos. En la edad adulta, se realizará un estudio serológico en aquellas personas que no hayan pasado la enfermedad (varicela o herpes zóster), no tengan documentación de vacunación con dos dosis o no tengan confirmación serológica de haber tenido la infección (IgG positiva).

En caso de que las pruebas demuestren que no ha habido infección en el pasado, se administrarán 2 dosis de vacuna frente a varicela separadas 4-8 semanas.

En caso de tener una dosis administrada con anterioridad, solo se administrará una dosis independientemente del tiempo que haya pasado desde la administración de la primera dosis

Otras vacunas

Por su parte, expertos de Quirónsalud aconsejan administrar estas vacunas en personas mayores.

La vacuna de la gripe se recomienda a partir de los 60 años, sobre todo en personas de mayor riesgo que sufren enfermedades como diabetes, obesidad o insuficiencia renal crónica, entre otras patologías crónicas metabólicas; cardiovasculares o respiratorias crónicas.

Igualmente, las personas que cuidan o viven habitualmente con esta población de riesgo deben vacunarse de la gripe como medida de prevención.

En el caso de la vacuna contra el neumococo la recomendación actual es administrar la nueva vacuna neumocócica conjugada VNC20, que solo requiere una dosis, sin necesidad de aplicar otras de recuerdo.

Tras la pandemia, el coronavirus se quedó como uno de los virus responsables de las enfermedades típicas de invierno, al igual que la gripe. Los médicos afirman que «se hace recomendable la dosis de recuerdo en caso de inmunodepresión o institucionalización».

Dependiendo de cada caso, sobre todo en situaciones de contacto o inmunodepresión, se valorará si es necesario administrar las vacunas contra las hepatitis A y B, contra el Haemophilus influenzae tipo B (Hib) y contra el meningococo.

Recomendaciones antes de viajar

  • Revisar el historial vacunal en las consultas médicas habituales.
  • Conservar o recuperar la cartilla de vacunación.
  • Completar las pautas pendientes sin retrasarlas innecesariamente.
  • Planificar las vacunas con suficiente antelación al viaje.
  • Consultar al médico si existen enfermedades, embarazo o tratamientos que puedan condicionar la vacunación.
  • Resolver cualquier duda con profesionales sanitarios y evitar posponer la vacunación por información no contrastada.

Los expertos subrayan, además, que mantener una buena cobertura vacunal no solo protege frente a enfermedades prevenibles, sino que también contribuye a reducir el uso innecesario de antibióticos y el desarrollo de resistencias bacterianas.

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