Los hombres tienden a retrasar más la percepción del inicio de la vejez que las mujeres
¿A qué edad empieza la vejez? Uno de cada cinco españoles sitúa el inicio a los 40 años
Apesar de los intentos de algunos, detener el tiempo es imposible y cada año soplamos las velas intentando convencernos de que seguimos siendo los mismos. Sin embargo, el cuerpo tiene su propio calendario: cambia, se transforma y, poco a poco, deja atrás la juventud.
Pero ¿existe una edad exacta en la que dejamos de ser jóvenes? Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Stanford identificó un criterio que podría servir para ubicar el momento en el que el cuerpo humano deja de ser joven, pasa a convertirse en adulto y, finalmente, envejecer.
Los científicos pudieron identificar, a nivel general, tres oleadas de envejecimiento en la cuarta, séptima y octava décadas de la vida. Estos puntos de inflexión se ubicaron en los 34, los 60 y los 78 años. Aunque es a partir de los 60 cuando empieza a aumentar, y de los 78 cuando dicho ascenso aumenta exponencialmente.
Informe ‘Bienvejecer’
¿Coincide este estudio con la percepción general de la población?
El informe «Bienvejecer», elaborado por las consultoras Alpha Research y Burson para la aseguradora ASISA, apunta que uno de cada cinco españoles considera que la vejez comienza entre los 41 y los 50 años. Esta percepción marca el inicio de una etapa más consciente, en la que prima una vida saludable y una mentalidad positiva. Lejos de entender el envejecimiento como una pérdida, el estudio propone un enfoque centrado en el bienestar.
La visión de que la vejez empieza entre los 41 y los 50 años es más frecuente entre los hombres (24 %) que entre las mujeres (17 %). Otro 21 % de los encuestados sitúa este umbral entre los 51 y los 60 años. Sin embargo, crece la idea de que la edad es una construcción subjetiva, especialmente en comunidades como Navarra, donde el 33 % —frente al promedio nacional del 16 %— sostiene que envejecer depende más de la actitud personal que del número de años cumplidos.
Impacto de la paternidad
El modo en que cada persona percibe el envejecimiento está condicionado por sus vivencias. Un ejemplo ilustrativo es el impacto de la paternidad. Según los datos, el 16 % de quienes no tienen hijos cree que la vejez comienza entre los 30 y los 40 años, frente al 9 % entre quienes sí son padres. Esta diferencia sugiere que el «reloj biológico» influye no solo en las decisiones vitales, sino también en la autoimagen asociada al paso del tiempo.
El estudio subraya que la edad en la que se empieza a cuidar la salud también influye en cómo se afronta la vejez. Un 34 % declara haber comenzado –o tener previsto comenzar–a cuidarse a partir de los 30 años, siendo las mujeres (36 %) más adelantadas que los hombres (31 %). Otro 26 % lo hace desde los 40. Esta tendencia es especialmente pronunciada en Andalucía, donde el 41 % dice tomar medidas preventivas a partir de la treintena. Esta conciencia anticipada se alinea con una visión del envejecimiento que prioriza la prevención y la salud integral.
Capacidades mentales
Las inquietudes asociadas al envejecimiento no giran tanto en torno al aspecto físico como a las capacidades mentales y el bienestar. La pérdida de memoria y agilidad mental es la mayor preocupación para el 69 % de los participantes, seguida de cerca por las enfermedades crónicas, que inquietan al 68 %.
Los 70 son los nuevos 50
A pesar de estas preocupaciones, la perspectiva sobre la vejez es esperanzadora. Cuando se imaginan con más de 70 años, la mayoría de los encuestados visualiza una vida activa y con independencia. El 37 % espera conservar autonomía y una buena calidad de vida, aunque con algunas limitaciones propias de la edad; el 25 % se ve independiente y capaz de valerse por sí mismo; y el 24 % se proyecta como una persona activa, con salud y energía para disfrutar de sus aficiones. Este optimismo es especialmente alto en Castilla-La Mancha, donde el 48 % anticipa una vejez autónoma y saludable, muy por encima del promedio nacional.
En definitiva, aunque no existe un consenso sobre cuándo comienza la vejez, la mayoría de los españoles se enfrenta a esta etapa con una actitud positiva. Cuidar de la salud, mantener la independencia y disfrutar de la vida se convierten en pilares de un nuevo paradigma: el del «bienvejecer», una concepción que redefine esta etapa como un periodo de madurez, equilibrio y plenitud.