La moda de los péptidos llega a la disfunción eréctil sin pruebas suficientes de que funcionen

La moda de los péptidos llega a la disfunción eréctil sin pruebas suficientes de que funcionenGetty Images

La moda de los péptidos llega a la salud sexual masculina: esto es lo que dice la ciencia

La popularidad de los péptidos ha llegado también a las consultas de salud sexual masculina. Cada vez más hombres preguntan por sustancias como PT-141, Melanotan II, BPC-157 o kisspeptina como posibles alternativas para tratar la disfunción eréctil, especialmente cuando los tratamientos convencionales no funcionan de forma completa o no pueden utilizarse por contraindicaciones, efectos adversos o interacciones.

Sin embargo, hablar de «péptidos» como si se tratara de un único tratamiento puede llevar a confusión. Estas sustancias son cadenas cortas de aminoácidos que pueden participar en procesos muy diferentes del organismo. Algunas de las moléculas estudiadas en el ámbito de la medicina sexual actúan sobre mecanismos relacionados con el deseo y la excitación, mientras que otras se investigan por sus posibles efectos sobre la función vascular, la producción de óxido nítrico o la reparación de tejidos.

El doctor François Peinado, cirujano urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y medicina sexual, explica que una erección depende de la coordinación de diferentes mecanismos del organismo, entre ellos el sistema nervioso, la liberación de óxido nítrico, la relajación del músculo liso y el flujo sanguíneo hacia el pene.

«Que una sustancia pueda actuar sobre alguno de estos mecanismos resulta interesante para la investigación, pero no demuestra por sí solo que sea eficaz y segura como tratamiento», insiste.

Bremelanotida no está autorizada

Algunos péptidos han mostrado resultados de interés en estudios experimentales o en ensayos clínicos de pequeño tamaño. Sin embargo, esto no significa que formen parte de los tratamientos habituales de primera línea para la disfunción eréctil masculina.

«La bremelanotida, también conocida como PT-141, está aprobada en Estados Unidos para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres premenopáusicas, pero no está autorizada para tratar la disfunción eréctil en hombres», subraya el experto.

La diferencia es importante: que una sustancia tenga una indicación médica para un determinado problema y grupo de pacientes no implica que pueda utilizarse de la misma manera para tratar otra enfermedad.

Otros compuestos, como Melanotan II o PnPP-19, continúan siendo objeto de investigación o cuentan con una evidencia todavía limitada. Lo mismo ocurre con otros péptidos que han despertado interés por sus posibles efectos sobre diferentes mecanismos relacionados con la función sexual.

La evidencia disponible todavía no permite recomendar los péptidos como sustitutos de los tratamientos convencionales para la disfunción eréctilDoctor François Peinado

Además, existe otro riesgo cuando estos productos se adquieren a través de internet. La ausencia de controles adecuados puede dificultar conocer con precisión su composición, concentración, pureza o condiciones de fabricación.

«La evidencia disponible todavía no permite recomendar los péptidos como sustitutos de los tratamientos convencionales para la disfunción eréctil», señala el doctor Peinado.

Conocer la causa

La disfunción eréctil no es una enfermedad con una única causa. Puede estar relacionada con problemas vasculares, alteraciones metabólicas, factores hormonales, enfermedades neurológicas o componentes psicológicos, entre otros.

Por este motivo, determinar qué está provocando el problema es una parte fundamental del tratamiento. La evaluación puede incluir la historia médica, sexual y psicosocial del paciente, una exploración física y las pruebas complementarias que sean necesarias en cada caso.

Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, como sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo o avanafilo, continúan siendo tratamientos de primera línea para la mayoría de los hombres con disfunción eréctil, siempre que no existan contraindicaciones.

Pero el abordaje no termina necesariamente con un medicamento. «El abordaje también puede requerir controlar factores de riesgo cardiovascular, tratar un hipogonadismo cuando esté indicado, mejorar los hábitos de vida o atender los factores psicológicos que contribuyan al problema. En los hombres que no responden satisfactoriamente a los tratamientos convencionales, la investigación de nuevas estrategias -entre ellas algunos péptidos-», aunque su uso todavía está en estudio» concluye.

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