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El doctor Laureano Molins, en el Hospital Clínic de Barcelona

El doctor Laureano Molins, en el Hospital Clínic de BarcelonaG. Altarriba

Experto en Cirugía Torácica

El Dr. Laureano Molins, sobre la operación del Papa: «Va a haber muchas posibilidades de curación incluso si es maligno»

La intervención, que tendrá lugar en los próximos días en el hospital romano de Gemelli, abre interrogantes sobre la naturaleza de estas lesiones y la importancia de detectarlas con la suficiente prevención

Este domingo, el Papa León XIV anunciaba que se someterá a una intervención quirúrgica para extirparle un nódulo pulmonar. Tal como ha explicado el Santo Padre tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, este nódulo fue detectado durante un chequeo médico reciente, en una fase muy inicial y bien localizada.

La intervención, que tendrá lugar a lo largo de la semana que viene en el hospital romano de Gemelli, abre interrogantes sobre la naturaleza de estas lesiones y la importancia de detectarlas con la suficiente prevención. El doctor Laureano Molins, experto en Cirugía Torácica, explica a El Debate que la noticia más positiva es la temprana detección del nódulo y la correspondiente operación.

«Esta es una buena noticia. Va a haber muchísimas posibilidades de curación incluso si es maligno. El noventa por ciento», señala el experto.

Tal como señala Molins, a partir de esta operación los estudios médicos permitirán valorar si se trata de una lesión sospechosa y potencialmente tratable. Hay que tener en cuenta, según el experto, que «el 90 % de los nódulos que extirpamos los cirujanos torácicos pueden contener células malignas», de ahí la importancia de que haya sido detectado con suficiente antelación.

En líneas generales, la operación a la que se someterá el Papa tiene una doble finalidad. En primer lugar, confirmar el diagnóstico y, si procede, tratar la lesión: «La extirpación se hace con ánimo diagnóstico y curativo de tratamiento».

Para mayor seguridad, estas intervenciones suelen realizarse mediante técnicas mínimamente invasivas.

El Papa León XIV

El Papa León XIVDPA vía Europa Press

«Hoy en día ya no se abre el tórax, sino que se realiza o por videotoracoscopia, que son dos pequeñas incisiones en el tórax, o incluso de forma robótica», añade.

Durante la intervención, el médico podrá examinar la muestra y valorar si contiene células malignas. En el caso de que se confirmara, los cirujanos pueden ampliar la operación según las características de la lesión: «Tú como cirujano dices 'bueno, sea positiva, o con detección de células malignas, vamos a extirparlo'».

La detección precoz, una oportunidad de curación

En palabras de Molins, aunque la gran medida preventiva para evitar estas operaciones es no fumar, considera que la posibilidad de operar un nódulo sospechoso puede ser una señal favorable. Detectar una lesión cuando todavía puede extirparse ofrece una oportunidad de tratamiento curativo si se confirma que es un cáncer localizado.

De hecho, el especialista recuerda que únicamente una minoría de los pacientes con cáncer de pulmón llega a la cirugía en condiciones de ser operados, debido a que esta enfermedad se diagnostica normalmente en fases avanzadas.

Por este motivo, Molins defiende avanzar hacia un programa de cribado mediante TAC torácico de baja dosis dirigido a personas de riesgo, especialmente fumadores y exfumadores de entre 50 y 80 años.

«Podríamos cambiar las cifras de supervivencia y mortalidad con algo tan sencillo como un TAC torácico de bajas dosis. Y ese es el siguiente trabajo que tenemos, que es que se instaure, que por ahora es solo un ensayo clínico, que se instaure el cribado de cáncer de pulmón, como está instaurado ya el cribado de cáncer de mama o el de colon», concluye, reivindicando la detección precoz como una herramienta fundamental.

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