Pedro Sánchez y Adriana Lastra, en julio de 2022
El Gobierno retrasó el Pacto de Violencia de Género por el embarazo de Lastra y no la sustituyó: «Les da igual»
Según ha desvelado a El Debate uno de los miembros convocados para participar en el escrito del Pacto sobre Violencia de Género Adriana Lastra retrasó en dos ocasiones la evaluación del dictamen ya que «la habían nombrado delegada del Gobierno en Asturias y dejó el Pacto de Estado»
El pasado 17 de febrero, la Comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Estado en materia de Violencia de Género del Congreso aprobó el dictamen del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, con el apoyo de todos los grupos menos Vox. En concreto, obtuvo 34 votos a favor, tres en contra y ninguna abstención.
El documento del Pacto de Estado es resultado de los trabajos que se iniciaron la pasada legislatura y que se retomaron el pasado mes de mayo. Sumar, ERC, PNV, Podemos y BNG presentaron votos particulares al informe y Vox un voto particular de oposición total. Por el contrario, PP, PSOE y Junts no registraron modificaciones al texto. En este sentido, todos han quedado rechazados, a excepción del número 11 de Sumar, que agrega «mejoras técnicas».
Asimismo, este martes el Consejo de Ministros acordó autorizar la distribución de 179,8 millones a las comunidades autónomas, Ceuta y Melilla destinados a la lucha contra la violencia de género y en el marco de este acuerdo. El reparto de las cuantías se concretará en la próxima Conferencia Sectorial de Igualdad, prevista para el próximo 22 de abril.
Según ha desvelado a El Debate uno de los miembros convocados para participar en el escrito del Pacto sobre Violencia de Género, el Gobierno, y en concreto Adriana Lastra, socialista a quien se le encargó orquestar estas reuniones para construir el pacto, retrasó en dos ocasiones la evaluación del dictamen ya que «la habían nombrado delegada del Gobierno en Asturias y dejó el Pacto de Estado», explica esta fuente.
Asimismo, el dictamen «estuvo meses inactivo» porque Lastra se quedó embarazada y pidió la baja por maternidad, mientras que el Gobierno, en vez de sustituirla durante los meses de permiso, volvió a dejar olvidadas las reuniones sobre el Pacto de Estado. «Es un despropósito. Tú no puedes dejar de lado una medida como el Pacto de Estado contra la Violencia de Género porque una persona esté de baja», señala esta fuente.
Después de la baja, Lastra se afincó en Asturias para estar más cerca de su familia, lo que volvió a dejar desierta la organización del dictamen. «Estuvo inactivo muchísimos meses. Todo es mentira. No les importa la violencia de género. La realidad es que les da igual», denuncia ante este medio. Además, hasta que se nombró a Carmen Martínez-Perza presidenta de la Comisión del Pacto contra la Violencia de Género «también estuvo inactivo varios meses».