La medicina actual ofrece alternativas a la eutanasia
Presionan a pacientes canadienses para que pidan la eutanasia: «¿Cuántas veces debe uno decir no?»
Desde su aprobación en 2016, las muertes no han parado de crecer. En 2023, se registraron 15.343 casos, representando el 4.7 % del total de muertes en el territorio
Canadá se ha convertido en uno de los países que más apoya la controvertida práctica de la eutanasia. Desde su aprobación en 2016, las muertes no han parado de crecer. En 2023, se registraron 15.343 casos, representando el 4.7 % del total de muertes en el territorio, según los últimos datos proporcionados por el Gobierno de Justin Trudeau en informe del Programa de Asistencia Médica para morir en Canadá (MAiD). Esto podría haberse evitado con los cuidados paliativos, pero los dirigentes han decidido presionar a los pacientes para que acaben cuanto antes con su vida.
La Coalición para la Prevención de la Eutanasia (EPC) y la Sociedad de Hospicio Delta, dos asociaciones a favor de la vida, están luchando para que se haga, después de nueve años, una revisión del programa, cuya función es acompañar y asesorar a las personas adultas con enfermedades terminales. ¿El motivo? El aumento de las presiones a los pacientes para que elijan la eutanasia y la falta de protección legal en los cuidados paliativos, informa Infocatólica.
En una conferencia de prensa conjunta el pasado 7 de mayo, Alex Schadenberg, director de la EPC, señaló que, aunque el programa MAiD se ha expandido rápidamente desde su aprobación, nunca ha mejorado ni ha progresado: «La razón es simple: nunca se ha hecho», afirmó.
Las organizaciones critican que la creciente integración del MAiD dentro del sistema de salud –que ya permite su acceso a personas con afecciones físicas graves y crónicas, aunque no supongan un riesgo para su vida– está generando una gran desconfianza en centros de salud, hospicios y hospitales, puesto que influye directamente a las personas más vulnerables. También recuerdan que este polémico programa «no coincide» con la definición de cuidados paliativos de la Organización Mundial de la Salud, la cual establece que «estos cuidados no deben adelantar ni retrasar la muerte».
Asimismo, Schadenberg recalcó que una revisión verdadera debe incluir todos los testimonios. En este sentido, apuntó que se deberían escuchar todas las historias, sin prejuicios, para que la sociedad vea «cómo está funcionando esta ley y qué necesita cambiar». Además, mencionó un informe el cual demostraba como personas habían acabado con su vida de forma ilegal por el simple hecho de encontrarse en situación de exclusión social o sin hogar.
Por su parte, Angela Ireland, presidenta de la Sociedad de Hospicio Delta, pidió que se respete «el derecho a espacios libres de eutanasia» y se proteja a quienes «no desean esta opción». Durante su declaración denunció varios casos de pacientes que, a pesar de rechazar explícitamente la eutanasia, fueron presionados hasta aceptarla. «¿Cuántas veces hay que decir que no para que dejen de insistir?», aseveró.