En las playas caninas también existen normas básicas
Los consejos de un guardia civil para evitar multas si llevas tu perro a la playa
La Guardia Civil recuerda que solo algunas playas permiten el acceso de animales durante el verano y advierte sobre las sanciones por incumplir la normativa
Con la llegada del calor, muchas familias aprovechan para escaparse a la playa… y claro, ¡el perro también quiere vacaciones! Pero antes de meter la toalla, el protector solar y la correa en la mochila, conviene tener algo muy claro: no todas las playas permiten mascotas durante el verano, y saltarse las normas puede salir bastante caro. Y es que las multas pueden llegar hasta los 3.000 euros. Un buen chapuzón no debería acabar en disgusto.
La Guardia Civil lo ha recordado estos días con motivo de la temporada alta, que va más o menos del 1 de junio al 30 de septiembre en la mayoría de municipios. Y es que durante esos meses, muchas playas prohíben la presencia de animales, salvo que estén expresamente habilitadas para ello. Por suerte, cada vez hay más playas caninas, señalizadas y adaptadas, donde tu perro podrá correr, jugar y nadar con total tranquilidad… y sin que tú tengas que preocuparte por una sanción.
Ahora bien, incluso en esas playas especiales, hay normas básicas que todos deberíamos seguir. Lo principal: el perro siempre debe estar bajo control. Si hace falta, con correa. No es cuestión de fastidiar el día a nadie, y mucho menos provocar un susto a otro bañista o a otro animal.
Y luego está el tema de la limpieza, que no por repetido deja de ser importantísimo: recoger las cacas del perro no es una sugerencia, es una obligación. Más allá de la multa (que también puede ser seria), es simplemente una cuestión de respeto.