Irene Montero durante su asistencia a un acto de partido
Irene Montero ensalza su ley del aborto y denuncia que «no es efectiva» para todas las mujeres españolas
Advirtió de que el aborto es uno de los derechos más amenazados. Sin embargo, se olvidó de un derecho mayor, el de la vida, que se ve cada vez más amenazado por las políticas a favor de la cultura de la muerte
Parece que acabar con 103.097 vidas en 2023, según los últimos datos, no ha sido suficiente para el Ministerio de Igualdad. Irene Montero, secretaria política de Podemos y eurodiputada, quiere más abortos en nuestro país. Así, lo manifestó la pasada semana al denunciar que esta controvertida práctica en España «no es efectiva» para todas las mujeres, pese a ser un derecho legalmente reconocido.
Montero realizó estas declaraciones en el transcurso de una manifestación, frente al Ministerio de Sanidad, convocada por el movimiento feminista, por un «aborto libre en la sanidad pública» en el día que quisieron celebrar «un aborto, legal, seguro, gratuito y accesible».
La eurodiputada también lamentó que en España aún no haya un registro de objetores de conciencia que garantice que en todos los centros hospitalarios se puedan practicar interrupciones voluntarias del embarazo. Por ello, exigió al Gobierno que cumpla la ley y garantice los registros de objetores de conciencia «y que en todos los centros sanitarios haya todos los días de la semana personal disponible y capacitado para realizar interrupciones voluntarias del embarazo», recogió Efe.
De hecho, el pasado jueves, un informe del que ahora es el Ministerio de Ana Redondo, garantizó que plantea limitar la objeción de conciencia en casos críticos dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) para garantizar el acceso efectivo al aborto. Según el documento, la objeción se ha convertido en un obstáculo «estructural» que impide a muchas mujeres ejercer este derecho en hospitales público
La también exministra advirtió de que el aborto es uno de los derechos más amenazados por «la ofensiva reaccionaria y los gobiernos autoritarios en todo el mundo» y citó el ejemplo «más claro de Estados Unidos». Sin embargo, se olvidó de un derecho mayor, el de la vida, que se ve cada vez más amenazado por las políticas a favor de la cultura de la muerte.
Asimismo, recordó que en España una mujer no puede abortar en el centro de salud u hospitalario más cercano a su domicilio y, en ocasiones, «tiene que recorrer cientos de kilómetros para practicar una interrupción voluntaria del embarazo». Y aquí se refirió, en concreto, a las mujeres extranjeras, con pocos recursos y del ámbito rural, que, en su opinión, «tienen más dificultades para acceder».
Y aquí se refirió, en concreto, a las mujeres migrantes, con pocos recursos y del ámbito rural, que, en su opinión, «tienen más dificultades para acceder».