Estado en el que ha quedado el bloque 5º del Hospital de Santa Lucía después del incendio
El incendio del hospital de Cartagena evidencia la importancia de extremar la seguridad en los centros sanitarios
El fuego pudo originarse en una terraza del centro debido a una colilla mal apagada, que se extendió rápidamente debido al viento y a la alta combustión del material que recubre la fachada del hospital
A primera hora de este miércoles, alrededor de las 7:25, un incendio declarado en la fachada del bloque cinco del Hospital Santa Lucía de Cartagena obligó a activar de inmediato los protocolos de evacuación. Las llamas, empujadas por rachas de viento intenso, se propagaron con rapidez por el revestimiento exterior del edificio –que era el mismo que el del edificio calcinado en el barrio de Campanar (Valencia) en 2024– generando una columna de humo que podía distinguirse desde varios kilómetros. De acuerdo con los primeros datos facilitados por los servicios de emergencia, el fuego quedó extinguido poco después y no se han registrado heridos entre pacientes, personal ni visitantes.
Según fuentes cercanas a la Policía Nacional, el fuego pudo originarse en una terraza del centro debido a una colilla mal apagada, que se extendió rápidamente debido al viento y a la alta combustión del material que recubre la fachada del hospital.
La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) destacó la eficacia de la respuesta interna del hospital y de los bomberos, cuyos equipos actuaron con rapidez pese a la complejidad del escenario. La presencia de pacientes encamados, personas con movilidad reducida y unidades que requieren suministro eléctrico constante convierte cualquier incidente en un centro sanitario en una situación de máxima vulnerabilidad. Según la entidad, las evacuaciones de varias plantas se llevaron a cabo conforme a los planes de autoprotección del hospital, permitiendo mantener la seguridad en todo momento.
El suceso vuelve a evidenciar la importancia de dotar a hospitales y residencias sociosanitarias de un nivel reforzado de seguridad contra incendios. Estos centros funcionan 24 horas al día y acogen a personas que, en muchos casos, no pueden desplazarse por su propio pie ni abandonar el edificio sin asistencia. Además, albergan equipamiento tecnológico complejo, zonas cerradas al público, salas de tratamiento y espacios que no pueden ser evacuados de forma simultánea.
«Este incendio recuerda que la seguridad en hospitales no es una opción, sino una obligación ética», subraya Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego. «Es esencial cumplir las normas y garantizar que las puertas de comunicación entre plantas y escaleras permanezcan cerradas o cuenten con sistemas automáticos vinculados a la central de incendios. La protección debe anticiparse siempre al riesgo».
Aunque el Código Técnico de la Edificación (CTE) y el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (Ripci) establecen requisitos claros, desde la asociación insisten en que ajustarse a la normativa representa únicamente el umbral mínimo de seguridad, no el objetivo final.
Factores clave que evitan tragedias en un incendio hospitalario
Tras el incidente, la asociación recordó varios elementos que marcan la diferencia en una emergencia de este tipo:
–Sectorización y áreas de refugio, que facilitan evacuaciones progresivas sin exponer a los pacientes al fuego o al humo.
–Detección temprana y sistemas automáticos de extinción, como rociadores, capaces de contener o frenar la propagación del incendio y ganar tiempo para intervenir.
–Control y extracción de humos, fundamentales dado que la mayoría de víctimas en incendios mueren por inhalación. Mantener libres de humo pasillos y escaleras es esencial.
–Materiales con buena reacción al fuego, tanto en fachadas como en interiores, mobiliario y textiles. Un revestimiento exterior inadecuado puede acelerar la propagación, como ha sucedido hoy.
–Formación continua del personal, decisiva para actuaciones rápidas y coordinadas.
–Mantenimiento periódico de los equipos de protección, imprescindible para garantizar su funcionamiento cuando más se necesitan.
Una llamada a reforzar la cultura preventiva
A la espera de que se determinen las causas del fuego, Tecnifuego insiste en que cada incidente debe servir para mejorar. «Es fundamental revisar los planes de emergencia, verificar la operatividad de todos los sistemas y promover una cultura de prevención que implique a toda la organización», concluye Tortosa.
Aunque el incendio no ha dejado víctimas, su rápida expansión demuestra que el riesgo puede materializarse en cuestión de minutos. La actuación del personal y de los bomberos evitó un escenario mucho más grave y recuerda la necesidad de revisar y reforzar la seguridad en todos los centros hospitalarios y sociosanitarios del país.