Implantes mamarios
Sanidad eleva a 111 los casos de un linfoma raro asociado a implantes mamarios
La mayoría de las pacientes afectadas, un total de 45, se sometieron a la intervención con fines estéticos
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha actualizado el número de casos sospechosos de Linfoma Anaplásico de Células Grandes (LACG) asociados a implantes mamarios en España, que ascienden ya a 146. De ellos, 111 han sido confirmados. Se trata de un cáncer poco frecuente que afecta al sistema linfático y que, en determinados casos, puede aparecer en personas portadoras de prótesis mamarias.
Los datos figuran en el sexto informe de seguimiento del Protocolo para la detección y estudio del linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios, elaborado por la Aemps, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad. El documento recopila los resultados obtenidos a partir de las notificaciones recibidas mediante el Sistema de Vigilancia de Productos Sanitarios.
Este tipo de linfoma, considerado una variante poco habitual de los linfomas no Hodgkin, puede afectar a distintos tejidos del organismo, incluida la mama, en mujeres portadoras de implantes. Según explica la agencia, en la actualidad se considera que su origen responde a múltiples factores. Entre ellos destacan el tipo de prótesis utilizada, la predisposición genética de cada paciente y posibles procesos de contaminación.
Respecto al informe anterior, publicado en 2024, la Aemps ha incorporado diez nuevas sospechas, lo que eleva el total a 146 casos. Asimismo, se han confirmado nueve diagnósticos adicionales, alcanzando los 111 casos verificados.
La distribución territorial refleja una mayor concentración en las comunidades autónomas con más población. Madrid encabeza la estadística al reunir el 22,6 % de los casos, con 36 sospechas notificadas y 25 confirmaciones. Andalucía ocupa el segundo lugar con 24 sospechas y 17 casos confirmados, equivalentes al 15,4 % del total. A continuación figura Cataluña, con 22 sospechas y 16 confirmaciones, lo que representa el 14,4 %.
La agencia subraya que las investigaciones en marcha no han permitido establecer todavía una evidencia científica concluyente que demuestre una relación causal directa entre los implantes mamarios y la aparición de este linfoma. Tampoco se ha logrado determinar con exactitud cuál es el mecanismo que desencadena el desarrollo de la enfermedad.
No obstante, en aquellos casos en los que se ha podido identificar el modelo de implante utilizado, se ha observado una asociación más frecuente con las prótesis de superficie texturada que con las de cubierta lisa. Aun así, la Aemps recuerda que no se han realizado estudios clínicos controlados que permitan comparar grupos homogéneos de pacientes portadoras de ambos tipos de implantes.
De los 111 casos confirmados hasta la fecha, 94 correspondían a mujeres portadoras de prótesis con cubierta texturada. La agencia matiza, sin embargo, que este tipo de implantes fue durante años el más empleado. Además, cuatro de los casos estaban relacionados con prótesis de poliuretano, mientras que en doce no ha sido posible determinar el tipo de cubierta.
En cuanto al motivo de la implantación, la mayoría de las pacientes afectadas, un total de 45, se sometieron a la intervención con fines estéticos. Otras 23 recurrieron a los implantes como parte de un proceso de reconstrucción mamaria tras una mastectomía.
La evolución clínica ha sido favorable en la mayor parte de los casos. Según recoge el informe, muchas pacientes presentaron un curso benigno después de la retirada de la cápsula periprotésica y de los implantes. En determinadas situaciones fue necesario complementar la intervención con tratamientos adicionales, cuya aplicación dependió del estadio clínico de la enfermedad.
La Aemps mantiene desde hace años una vigilancia continuada sobre este linfoma, también conocido por las siglas inglesas BIA-ALCL (Breast Implant-Associated Anaplastic Large Cell Lymphoma), en coordinación con sociedades científicas y con las autoridades competentes de los Estados miembros de la Unión Europea.
Con la finalidad de mejorar la detección precoz, favorecer un diagnóstico adecuado y ampliar el conocimiento disponible sobre esta patología, la Comisión Asesora de Implantes Mamarios y Afines elaboró en febrero de 2019, junto con especialistas en Oncología Médica y Hematología y Hemoterapia, un protocolo específico para el estudio y seguimiento de los casos. Este documento fue revisado y actualizado en 2024.
El protocolo establece las pautas que deben seguir los profesionales sanitarios ante la sospecha de un caso de LACG en mujeres con implantes mamarios. Además de facilitar la identificación, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad, busca recopilar información que permita valorar con mayor precisión una posible asociación entre este linfoma y las prótesis mamarias.