Vibrio vulnificus
La bacteria carnívora que atemoriza a Europa y llega a las costas españolas
Ese nombre se debe a que normalmente generan graves infecciones cuando entran en contacto con heridas abiertas, lo cual ha llegado a causar muertes, como ocurrió el pasado verano en EE.UU.
Un verano más, la presencia de las llamadas 'bacterias carnívoras', del género Vibrio, amenaza los litorales de buena parte del mundo y, entre ellos, los españoles. En concreto, la zona mediterránea mira con preocupación la proliferación de esta especie debido al calentamiento de las aguas, que cada vez presentan temperaturas más elevadas.
Esta familia de bacterias son habituales en aguas costeras salobres, es decir, aquellas que presentan una concentración de sales disueltas superior a la del dulce, pero inferior a la del agua de mar. Su proliferación ocurre especialmente cuando las temperaturas de las masas de agua son elevadas y los niveles de salinidad bajos, algo que ocurre de manera cada vez más frecuente en toda Europa.
El nombre de 'bacterias carnívoras' se debe a que normalmente generan graves infecciones cuando entran en contacto con heridas abiertas, lo cual ha llegado a causar muertes, como ocurrió el pasado verano en Estados Unidos. Este país, de hecho, es uno de los más afectados por este micoorganismo, ya que desde 1988 se han registrado más de 2.600 infecciones con más de 700 fallecimientos.
Mayor riesgo de infecciones
El pasado año, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ya advirtió de que la llegada del verano aumenta el riesgo de infecciones por la bacteria Vibrio, común en zonas costeras salobres, especialmente cuando las temperaturas son altas y la salinidad baja, unas condiciones cada vez más comunes en algunas zonas de Europa.
El ECDC explica que algunas especies de Vibrio pueden causar vibriosis, una infección que se adquiere principalmente por el consumo de mariscos crudos o insuficientemente cocinados, aunque también puede producirse cuando heridas abiertas o cortes entran en contacto con agua contaminada. Las personas con enfermedades hepáticas crónicas o con el sistema inmunitario debilitado presentan un mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.
Aunque la vibriosis sigue siendo una enfermedad poco frecuente en Europa, el organismo europeo señala que varios países de la región del Báltico han registrado un incremento de casos en los últimos años. Este aumento ha coincidido con episodios de calor extremo y temperaturas inusualmente altas del agua, como ocurrió en el verano de 2018, cuando se notificaron 445 casos, una cifra que superó ampliamente la mediana anual de 126 infecciones registrada entre 2014 y 2017.
Síntomas y medidas de prevención
El ECDC recuerda la importancia de identificar los síntomas de la infección para facilitar un diagnóstico precoz y recomienda consultar con un profesional sanitario ante cualquier sospecha.
Las manifestaciones clínicas dependen de la vía de contagio. Cuando la infección se produce tras ingerir mariscos crudos o poco cocinados, los síntomas más habituales son diarrea acuosa, dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre y escalofríos.
En cambio, si el contagio tiene lugar por la exposición al agua contaminada, la bacteria puede provocar infecciones en el oído o afectar a heridas abiertas, causando enrojecimiento, inflamación y dolor. Si estas lesiones no reciben tratamiento, existe el riesgo de que evolucionen hacia complicaciones de mayor gravedad.
Para minimizar el riesgo de infección, el organismo europeo recomienda evitar el consumo de mariscos crudos o poco cocinados, especialmente ostras. Asimismo, aconseja no bañarse en aguas saladas o salobres si se tienen heridas, cortes o perforaciones recientes. En caso de que no sea posible evitar el contacto con el agua, la recomendación es cubrir la lesión con un apósito impermeable y, si la herida entra en contacto con el agua de forma accidental, lavarla cuanto antes con agua limpia y fresca.
El ECDC ha señalado que continuará vigilando la evolución de las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de Vibrio en el mar Báltico y mantendrá actualizada la información sobre el riesgo mediante su Informe sobre la Amenaza de Enfermedades Transmisibles y el Visor de Mapas de Vibrio.