Imagen de archivo de un análisis de cáncer de mama
Un estudio muestra resultados prometedores de un tratamiento sin quimioterapia para cáncer de mama metastásico
Después de una mediana de seguimiento cercana a los 39 meses, casi el 93 % de las pacientes continuaba con vida
Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en Estados Unidos, han obtenido resultados alentadores con una combinación de cuatro terapias dirigidas que prescinde de la quimioterapia para pacientes con cáncer de mama metastásico con receptores hormonales (HR) positivos y HER2 positivo. Los datos apuntan a una posible alternativa como tratamiento de primera línea que, para a lgunas pacientes, podría resultar más cómoda y permitir evitar los efectos asociados a la quimioterapia.
Los resultados se han publicado en el Journal of the National Cancer Institute y corresponden al ensayo clínico multicéntrico de fase 1/2 'ASPIRE'. La investigación evaluó como tratamiento inicial una combinación de anastrozol, palbociclib, trastuzumab y pertuzumab en pacientes con este subtipo de cáncer de mama metastásico.
La estrategia reúne una terapia endocrina y medicamentos específicamente dirigidos contra dos vías fundamentales implicadas en el crecimiento tumoral. De este modo, los investigadores plantean la posibilidad de tratar inicialmente a determinadas pacientes sin necesidad de recurrir a la quimioterapia.
La autora principal del trabajo, Amy Tiersten, doctora en Medicina, profesora de Medicina y directora clínica de Oncología Mamaria de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, ha destacado los resultados obtenidos. «Este estudio demuestra que un enfoque terapéutico sin quimioterapia puede producir respuestas duraderas y mantener un perfil de seguridad manejable en muchas pacientes con este subtipo de cáncer de mama metastásico», ha afirmado.
Tiersten ha incidido, no obstante, en la necesidad de ampliar la investigación antes de extraer conclusiones definitivas. «Aunque estos resultados deben confirmarse en ensayos clínicos aleatorizados de mayor tamaño, sugieren que algunas pacientes podrían contar en el futuro con una alternativa eficaz a la quimioterapia como primer tratamiento», ha añadido.
El cáncer de mama es el tumor que se diagnostica con mayor frecuencia entre las mujeres y alrededor del 10 % de los cánceres de mama presentan receptores hormonales positivos y HER2 positivo. Los tratamientos de primera línea utilizados actualmente suelen combinar terapias dirigidas contra HER2 con quimioterapia. Sin embargo, esta última puede ocasionar efectos secundarios importantes tanto a corto como a largo plazo, con consecuencias para la calidad de vida de las pacientes.
El ensayo ASPIRE incorporó a pacientes con cáncer de mama metastásico HR positivo y HER2 positivo que no habían recibido previamente tratamiento. Las participantes procedían de cinco centros clínicos vinculados a Mount Sinai, NYU Langone Health y Columbia University.
En una primera fase, los investigadores determinaron cuál era la dosis óptima de palbociclib. Posteriormente evaluaron en 29 pacientes el tratamiento formado por los cuatro medicamentos.
El 97 % de las pacientes tuvo beneficio
En los primeros seis meses, el 97 % de las participantes obtuvo un beneficio clínico. Además, la mediana de tiempo transcurrido antes de que progresara la enfermedad se situó en casi 25 meses. En el momento en el que se efectuó el análisis todavía no se había alcanzado la mediana de supervivencia global.
Después de una mediana de seguimiento cercana a los 39 meses, casi el 93 % de las pacientes continuaba con vida. Algunas participantes presentaron además respuestas prolongadas al tratamiento. Entre ellas figura una paciente que ha mantenido este régimen durante más de seis años.
En cuanto a la seguridad, los efectos secundarios registrados fueron los esperados para los medicamentos empleados. Los más habituales fueron la neutropenia, que supone niveles bajos de un tipo de glóbulos blancos llamados neutrófilos, la disminución del número de glóbulos blancos, la diarrea y la anemia. Únicamente una participante abandonó el tratamiento por sus efectos secundarios y no se registraron fallecimientos relacionados con la terapia.
Rima Patel, doctora en Medicina, profesora adjunta de Medicina de la Escuela de Medicina Icahn y primera autora del estudio, ha puesto el foco en la necesidad de compatibilizar los resultados terapéuticos con el bienestar de las pacientes. «El reto al tratar este tipo de cáncer de mama consiste en equilibrar la eficacia con la calidad de vida», ha señalado.
La investigadora también ha apuntado a las circunstancias de aquellas mujeres para las que la quimioterapia puede no resultar la opción más adecuada. «Muchas pacientes, especialmente las de mayor edad o aquellas con otras enfermedades, pueden no ser candidatas ideales para la quimioterapia. Un régimen dirigido que pueda administrarse principalmente mediante medicación oral e inyección subcutánea podría ofrecer una opción más cómoda y reducir parte de la carga asociada a la quimioterapia», ha resaltado Patel.
Pese a los resultados obtenidos, los propios investigadores señalan las limitaciones del trabajo. El número de participantes fue relativamente reducido y el ensayo no realizó una comparación directa entre esta combinación de cuatro fármacos y los tratamientos que constituyen actualmente el estándar. Por este motivo, los hallazgos deben considerarse generadores de hipótesis hasta que puedan ser confirmados mediante ensayos aleatorizados con un mayor número de pacientes.
Los autores trabajan ahora en la preparación de nuevos estudios con los que pretenden determinar si este régimen sin quimioterapia puede mejorar los resultados frente al tratamiento estándar utilizado en la actualidad.