Una mujer embarazada mira la ecografía de su bebé
La maternidad tardía se enquista en España: las mujeres seguirán teniendo hijos a los 33 años en 2075
Según las estimaciones oficiales, los nacimientos comenzarían a aumentar este mismo año y crecerían de forma continuada hasta 2042
El retraso de la maternidad ha llegado para quedarse: las españolas seguirán siendo madres cerca de los 33 años durante los próximos 50 años. Las nuevas Proyecciones de Población 2026-2076 del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a que la edad media a la maternidad apenas variará en los próximos 50 años y pasará de los 32,7 años actuales a 32,9 en 2040 y descenderá ligeramente hasta 32,8 en 2075. Un escenario que coincide con un leve repunte de los nacimientos, aunque insuficiente para revertir el problema demográfico de fondo.
Según las estimaciones oficiales, los nacimientos comenzarían a aumentar este mismo año y crecerían de forma continuada hasta 2042. Sin embargo, entre 2026 y 2040 nacerán en España 5,3 millones de niños, un 6,2% menos que en los quince años anteriores. La recuperación, por tanto, no compensará el descenso acumulado de la fecundidad ni el progresivo envejecimiento de la población.
Los datos reflejan una paradoja: habrá más nacimientos que en los últimos años, pero las mujeres seguirán teniendo hijos prácticamente a la misma edad, en torno a los 33 años, una de las más elevadas de Europa.
«La edad materna sigue siendo el factor más determinante en la capacidad reproductiva femenina. A partir de los 35 años observamos un descenso progresivo de la calidad y la cantidad de óvulos», explica la doctora Andrea Bernabéu, directora médica de Instituto Bernabéu. La especialista recuerda que este fenómeno impacta directamente en las posibilidades de embarazo, el riesgo de aborto y la aparición de complicaciones obstétricas.
La estabilidad de la edad media a la maternidad proyectada por el INE confirma que los factores laborales, económicos y sociales que han retrasado la formación de familias durante las últimas décadas seguirán presentes. De hecho, el volumen de madres de edad avanzada no ha dejado de crecer. Los últimos datos disponibles analizados por Instituto Bernabeu muestran que alrededor del 40% de los nacimientos en España corresponden ya a mujeres mayores de 35 años.
El cambio es especialmente visible al comparar generaciones. Mientras que en 1980 las españolas tenían su primer hijo a los 25,6 años, actualmente el estreno en la maternidad se produce en torno a los 32,6 años. Además, los partos de mujeres de 40 años o más ya superan a los de menores de 25 años.
Para Bernabéu, esta realidad tiene consecuencias que van más allá del primer embarazo. «Retrasar la edad del primer hijo supone en muchas ocasiones una mayor dificultad para conseguir el segundo. Es lo que denominamos infertilidad secundaria: parejas que lograron una gestación de forma natural pero que encuentran obstáculos cuando intentan ampliar la familia años después», señala la especialista.
A pesar de la estabilización de la edad de maternidad por las proyecciones del INE, las estadísticas reflejan que el calendario reproductivo de las españolas permanecerá prácticamente inalterable durante medio siglo en una edad que, como advierten los especialistas, empieza a ser tardía para la maternidad. El hecho de que la edad media a la maternidad apenas varíe entre los 32,7 años actuales y los 32,8 años previstos para 2075 confirma que el retraso en la formación de las familias se ha consolidado como un fenómeno estructural y supone uno de los principales desafíos sanitarios y demográficos para España.