La ministra de Sanidad, Mónica García
El Gobierno esquiva a los médicos y aprueba el proyecto del Estatuto Marco pese a la amenaza de huelga
El Comité de Huelga ha denunciado «la cerrazón y el empecinamiento de Sanidad» en seguir adelante con una ley que cuenta con el rechazo de facultativos, ignorando meses de huelgas y movilizaciones
A pesar del malestar de los médicos, Mónica García, ministra de Sanidad, se ha salido con la suya. Este martes, el Consejo de Ministros ha aprobado para remitir a las Cortes Generales para su debate y aprobación, el proyecto de ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. Esta luz verde no ha sentado bien a los facultativos, que llevan casi ocho meses de movilizaciones y huelgas para que su compañera de profesión los escuche y los tenga en consideración.
Según ha informado Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, este Estatuto supone «una mejora sustancial de las condiciones básicas para todos los profesionales» y permite adecuar «la normativa al presente y al futuro del modelo asistencial».
El texto que será enviado al Congreso a pesar del descontento de los facultativos, fue acordado el pasado mes de junio por el Ministerio de Sanidad y los sindicatos representados en el Ámbito de Negociación, el Sindicato de Enfemería (SATSE-FSES), Comisiones Obreras (FSS-CCOO), Unión General de Trabajadores (UGT) y Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Ninguno de ellos médico. Algo que ha denunciado en reiteradas ocasiones el sector.
Tras más de un año de lucha y enfrentamientos, la ministra García –que también es médico– ha preferido mantener el enfrentamiento antes que aprovechar todos los encuentros y manifestaciones para buscar un acuerdo.
Lamenta la dejadez de mMnica García
Uno de los denunciantes ha sido el Comité de Huelga que, tras el anuncio, ha denunciado «la cerrazón y el empecinamiento del Ministerio de Sanidad» en seguir adelante con un Estatuto Marco que cuenta con el rechazo de médicos y facultativos, ignorando «meses de huelgas, movilizaciones y reiterados intentos de alcanzar una negociación real».
En este sentido, han apuntado que les resulta incomprensible que, después de un conflicto de esta magnitud, Sanidad haya dejado transcurrir el verano sin realizar «un verdadero intento de acercamiento» y pretenda ahora «continuar la reforma prácticamente desde el mismo punto».
Las reivindicaciones fundamentales de médicos y facultativos siguen sin resolverse: reconocimiento y clasificación profesional, jornada, guardias y descansos, singularidades derivadas de su formación y responsabilidad y un ámbito propio de negociación para sus condiciones específicas de trabajo.
Por ello, el Comité de Huelga advierte de que probar el proyecto en Consejo de Ministros «no significa resolver el conflicto» ya que «el conflicto médico sigue abierto». Además, ha destacado que el Gobierno ha decidido llevar al Congreso una reforma «sin haber conseguido el consenso de los médicos» y sin tener garantizado «el necesario consenso parlamentario», puesto que los partidos de la oposición han manifestado «su rechazo a la reforma».
Asimismo, el organismo ha querido recordar que los acuerdos alcanzados por los sindicatos médicos en diferentes comunidades autónomas demuestran precisamente que «cuando existe voluntad política para negociar con los médicos, hay acuerdo». Sin embargo, ha lamentado que donde «no la ha habido ha sido en el Ministerio de Sanidad», que establece «el marco regulatorio que es el permite una jornada discriminatoria sólo para médicos y facultativos».
Al hilo, el Comité de Huelga ha subrayado que seguirá defendiendo «sus reivindicaciones ante los grupos parlamentarios» y mantendrá «todas las medidas de presión y movilización necesarias» mientras continúen sin resolverse las causas que originaron el conflicto.
Por último, han querido apuntar que «el Gobierno puede llevar el Estatuto Marco al Congreso», pero «no puede dar por cerrado el conflicto médico, y la ministra de Sanidad debe asumir la responsabilidad política de haberlo llevado hasta este punto».