Pedro Sánchez y Mónica García
El PP acusa a Sánchez de ser «cómplice» de Mónica García por aprobar el Estatuto Marco: «El problema es el Gobierno»
También considera que llevar un texto al Consejo de Ministros no resuelve ninguno de los problemas que la ministra ha sido «incapaz» de solucionar durante meses
El PP ha denunciado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha convertido en «cómplice» de la ministra de Sanidad, Mónica García, tras aprobarse este martes el Proyecto de Ley del Estatuto Marco, que a su juicio «no cuenta con el apoyo de nadie». Así, critican los fuentes que ya no están solos «ante el fracaso de una ministra», sino que están «ante la responsabilidad de todo el Gobierno y, en primer lugar, de su presidente», recoge Europa Press.
Para los populares, Sánchez ya no puede fingir que este conflicto no va con él ni esconderse detrás de su ministra. «Si el Consejo de Ministros hace suyo el texto de Mónica García, el presidente del Gobierno hace también suyas sus consecuencias», afirman.
Así, indican que el mismo Gobierno que ha provocado una crisis sanitaria en Ceuta pretende ahora aprobar «por las bravas» un Estatuto Marco que «ha conseguido enfrentar al Ministerio con buena parte de los profesionales».
Además, recalca que «aprobar no es acordar» y que «imponer no es dialogar». Por ello, considera que llevar un texto al Consejo de Ministros no resuelve ninguno de los problemas que Mónica García ha sido «incapaz» de solucionar durante meses. «España necesita un nuevo Estatuto Marco, pero necesita un buen Estatuto Marco», añade.
Según los populares, el Gobierno debería haber utilizado este tiempo para escuchar a los profesionales, acercar posiciones, aportar seguridad jurídica, acreditar la viabilidad técnica y económica de sus propuestas y garantizar los recursos necesarios.
«Ha hecho exactamente lo contrario y el resultado está a la vista: médicos en huelga, organizaciones profesionales enfrentadas al Ministerio, sindicatos del ámbito que se sienten traicionados y una conflictividad sanitaria sin precedentes que ya están pagando los pacientes con consultas, pruebas e intervenciones suspendidas», recriminan.
Por último, el PP afirma que el Gobierno ha convertido en adversarios a quienes sostienen la sanidad pública y concluye que «el problema no son los profesionales: el problema es el Gobierno».