Sala de espera hospital
Más del 50 % de los españoles piensa que la atención sanitaria irá a peor en nuestro país
Así lo ha percibido el último estudio Actitudes hacia el estado de bienestar (III) publicado este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)
Médicos descontentos con el Estatuto Marco, largas listas de espera, un acceso reducido a la financiación de tratamientos que podrían cambiar la vida de los enfermos... el sistema sanitario español está estancado. Así lo ha percibido el último estudio Actitudes hacia el estado de bienestar (III) publicado este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), elaborado con una muestra de más de 6.000 entrevistas realizadas del 10 al 17 de septiembre de 2026.
El dato más llamativo sacado de los encuestados corresponde a sanidad. El 94,6 % de los participantes considera que las administraciones deberían gastar más en sanidad, por delante incluso de educación (92,6 %) y prevención de incendios forestales (92,1 %). Además, más de la mitad de los españoles (51,1 %) cree que la atención sanitaria empeorará en los próximos años. Un 25 % considera que seguirá igual y solo un 21,9 % espera una mejora.
La percepción sobre el Estado del bienestar se extiende también a otros servicios públicos. El 86 % considera que el derecho a una vivienda digna no está garantizado para todos y un 83 % cree que el acceso a la primera vivienda empeorará o permanecerá igual. En concreto, el 68,4 % señala que el acceso a una vivienda adecuada solo está garantizado para algunas personas y un 18,2 % considera que no lo está para nadie.
Los españoles también muestran una percepción desigual sobre el funcionamiento de los servicios públicos. Mientras el transporte público (56,2 %), la enseñanza (54 %) y la seguridad ciudadana (50,9 %) reciben una valoración «muy o bastante satisfactoria», otros ámbitos acumulan opiniones negativas. El 69,4 % valora «poco o nada satisfactoriamente» los servicios de justicia y el 61,8 % hace la misma valoración de la ayuda a personas dependientes. Además, el 52,4 % cree que no todas las personas tienen las mismas oportunidades para acceder a los servicios públicos.
El estudio refleja, en conjunto, una sociedad preocupada por el futuro de los servicios esenciales. El pesimismo alcanza también al sistema público de pensiones: el 57,5 % cree que empeorará, frente al 13,8 % que espera una mejora. A ello se suma una percepción crítica sobre la fiscalidad: el 68,9 % no considera que quienes más tienen sean quienes más impuestos pagan y el 60,9 % afirma que recibe de las administraciones menos de lo que aporta.