La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación de la campaña del aborto
La medida de Mónica García que disparará el aborto en España y cambiará su acceso
Si esta forma sale adelante, pasará a ser el principal método para acabar con la vida del feto. Un ejemplo claro es el de Estados Unidos
Desde que entró en el poder, Mónica García no ha hecho otra cosa que luchar por ensalzar la cultura de la muerte. Los ataques a la vida han sido numerosos. Uno de los momentos más recientes fue cuando la ministra de Sanidad afirmó ante los medios que no existía ninguna evidencia científico de que el feto sufriera durante un aborto. Tras estas declaraciones, la médico volvió a comparecer, esta vez para anunciar una medida que disparará las muertes de fetos en nuestro país.
Tal y como anunció el pasado lunes durante la inauguración del acto Abortar sin barreras: del reconocimiento del derecho a la garantía efectiva del acceso, el Ministerio de Sanidad ya ha iniciado los trámites para aprobar la práctica del aborto farmacológico en el sistema sanitario. Además, modificará la ficha técnica de la mifepristona –químico abortivo–para permitir su uso fuera de los centros de salud y hospitales.
La mifepristona (también conocida por el nombre comercial Mifeprex o su denominación original RU-486) se aprobó en Francia en 1988 para acabar con la vida del embrión en etapas tempranas. Se usa de manera conjunta con otro fármaco: el misoprostol.
Si esta forma de aborto sale adelante, pasará a ser el principal método. Un ejemplo claro es el de Estados Unidos. Aunque tras su inclusión en el año 2000 no se vio un aumento generalizado, con los años ha pasado a convertirse en la vía preferida y más común del país, así lo muestra un informe del Instituto Guttmacher, una organización privada sin ánimo de lucro que apoya el derecho al aborto y defiende a las madres que quieren acabar con la vida de sus fetos.
Los abortos con medicamentos ya superan el 60 % del total y su peso no ha dejado de aumentar: pasaron de representar el 53 % en 2020 a situarse en torno al 63 % en los últimos años. El crecimiento se intensificó especialmente después de que el Tribunal Supremo estadounidense anulase en 2022 el precedente de Roe v. Wade.
En España, ha afirmado el Ministerio de Sanidad en un comunicado, estas funciones se desarrollarían bajo la responsabilidad de especialistas en Obstetricia y Ginecología o en Medicina Familiar y Comunitaria. Esto buscan hacerlo para que las madres puedan acabar con la vida de sus hijos en las primeras semanas de gestación, ya que no requiere infraestructuras quirúrgicas complejas.
La propuesta de mónica García busca organizar los centros de Atención Primaria para garantizar el acceso al aborto «sin demoras», mientras encaja la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios como una excepción individual dentro del sistema. De este modo, la prioridad de la medida queda puesta en asegurar la realización de la prestación, mientras los sanitarios objetores deben quedar al margen de ella sin que su decisión pueda dificultar su acceso.