Creación de prótesis Ayúdame3D
Una impresora 3D, cinco prótesis y un viaje a Kenia: así nació un proyecto que ya ha ayudado a 30.000 personas
Todo esto es posible gracias a Guillermo Gauna-Vivas, CEO de Ayúdame3D, al que un viaje le cambió por completo la vida
Hay iniciativas que surgen para ir contra el ser humano, otras, que nacer para todo lo contrario: darle un valor añadido y ayudarle en todo lo que necesite. Es lo que hace Ayúdame3D, un proyecto que entrega gratuitamente soluciones como prótesis personalizadas elaboradas con impresión 3D para mejorar la autonomía y calidad de vida de personas con discapacidad física.
Sus desarrollos más conocidos son las llamadas Trésdesis, prótesis impresas en 3D para personas sin brazo, mano, dedos o piernas. También han creado sillas infantiles que facilitan y se adaptan a la movilidad de cada niño. Todo esto es posible gracias a Guillermo Gauna-Vivas, CEO de Ayúdame3D, al que un viaje le cambió por completo la vida.
–Un viaje a Kenia en 2017 le cambió la vida. Durante su estancia entregó sus primeras prótesis a cinco personas amputadas. ¿Qué vio allí que le hizo dejar su trabajo y dedicar su vida a Ayúdame3D?
–En 2017 viajé a Kenia como voluntario y decidí aprovechar mis conocimientos de ingeniería e impresión 3D para fabricar cinco prótesis y llevarlas conmigo. Por aquel entonces tenía una impresora 3D en casa y había aprendido a diseñar de manera autodidacta. Me parecía increíble que una tecnología que utilizaba como afición pudiera servir para mejorar la vida de otras personas.
Durante aquel viaje conocí a personas que tenían dificultades para acceder a productos de apoyo y pude comprobar lo mucho que podían aportarles aquellas prótesis que había fabricado en mi habitación.
Volví a España con muchísimas ganas de continuar el proyecto. Empecé a recibir solicitudes de diferentes países y fui dedicando cada vez más tiempo a diseñar y fabricar nuevas prótesis. Llegó un momento en el que tuve que decidir si continuaba con mi trabajo o apostaba por desarrollar Ayúdame3D profesionalmente.
Decidí dejar mi empleo y dedicarme por completo a ello. Empezamos sin financiación, sin trabajadores y sin experiencia en la gestión de una ONG, pero con muchísimas ganas de hacer las cosas bien.
Desde entonces intento transmitir que todos podemos utilizar nuestros conocimientos y nuestras pasiones para ayudar a otras personas. En mi caso fue la impresión 3D, pero cualquier profesión o afición puede tener un impacto social si encontramos la manera de aplicarla.
– Ayúdame3D ya ha entregado 747 productos y ha ayudado a más de 30.000 personas en más de 70 países. ¿Hay alguna persona o historia que le haya marcado especialmente durante estos años?
–Me resulta muy difícil elegir una historia porque durante estos años hemos conocido a personas maravillosas y hemos aprendido muchísimo de ellas.
Recuerdo especialmente el caso de una mujer de Sudáfrica a la que entregamos dos prótesis. Con el tiempo comenzó a involucrarse cada vez más en el proyecto y actualmente participa en la gestión de nuestro laboratorio de impresión 3D en el país.
Guillermo Gauna Vivas, CEO de Ayúdame3D
Me emociona muchísimo ver cómo una persona que conocimos porque necesitaba un producto de apoyo hoy está involucrada en la fabricación de soluciones para otras personas de su comunidad.
Esta historia representa muy bien uno de los objetivos que tenemos con nuestros 3DLabs. Queremos que las comunidades tengan acceso a tecnología, formación y recursos para desarrollar sus propias soluciones.
También me marcan especialmente las historias de los niños. Hemos fabricado prótesis de Spider-Man, Superman y otros diseños personalizados, y es maravilloso ver cómo participan en el proceso, eligen los colores y nos cuentan todas las cosas que quieren hacer con ellas.
–Desde su propia experiencia, ¿cómo puede cambiar el día a día de una persona una prótesis como esta? ¿En qué se diferencia del resto?
–Depende muchísimo de cada persona, de sus necesidades y de las actividades que quiera realizar.
Hemos conocido a personas que necesitaban sujetar objetos, realizar determinadas tareas en su trabajo, practicar deporte o ganar autonomía en actividades cotidianas.
Por ejemplo, hemos desarrollado prótesis específicas para hacer flexiones o sujetarse a una barra durante el entrenamiento. También fabricamos prótesis infantiles personalizadas con los personajes y colores que eligen los propios niños.
En Ayúdame3D contamos con un equipo de ingeniería biomédica que estudia cada caso y desarrolla una solución adaptada a sus características físicas y necesidades.
Cada solicitud supone un reto diferente para nuestro equipo y nos permite seguir ampliando nuestros conocimientos
Una de nuestras principales innovaciones fue el desarrollo de una prótesis mecánica para personas que no tienen codo. Mediante un sistema de accionamiento mecánico conseguimos que puedan utilizar una mano funcional sin necesidad de incorporar componentes electrónicos.
La impresión 3D nos permite fabricar dispositivos personalizados, realizar modificaciones y desarrollar soluciones para personas que encuentran dificultades para acceder a productos comerciales adecuados.
Además, todas nuestras ayudas se entregan gratuitamente, independientemente del país en el que viva la persona beneficiaria.
–Una de las claves de vuestro proyecto es que no fabricáis simplemente una prótesis, sino que la diseñáis junto a la persona que va a utilizarla. ¿Cómo es ese proceso?
–Cuando una persona contacta con Ayúdame3D, nuestro equipo de ingeniería biomédica comienza estudiando su caso.
Necesitamos conocer sus características físicas, las actividades que quiere realizar, sus necesidades y las posibles dificultades que encuentra en su día a día. También nos interesa conocer sus preferencias personales porque queremos que participe en las decisiones sobre el producto que va a utilizar.
A partir de ahí realizamos las mediciones necesarias y, cuando el caso lo requiere, utilizamos tecnologías de escaneado 3D para obtener información más precisa.
Nuestro equipo desarrolla el diseño, fabrica las piezas y realiza las pruebas y modificaciones necesarias. También mantenemos un seguimiento con las personas beneficiarias para conocer su experiencia y continuar mejorando nuestras soluciones.
En los casos infantiles damos mucha importancia a que los niños participen en la elección de colores, personajes y elementos estéticos. Queremos que tengan una experiencia positiva durante todo el proceso.
Además, trabajamos con profesionales sanitarios y hospitales como el Niño Jesús y el Gregorio Marañón, que nos ayudan a identificar necesidades y desarrollar productos específicos.
Cada solicitud supone un reto diferente para nuestro equipo y nos permite seguir ampliando nuestros conocimientos y nuestra capacidad de ayudar.
–Habéis creado multitud de piezas para ayudar a las personas que las necesitan, ¿cuáles creéis que son las necesidades que aún están sin cubrir y cómo las abordáis?
–Durante estos años hemos descubierto que existen muchísimas necesidades relacionadas con la autonomía personal para las que todavía resulta difícil encontrar una solución accesible y personalizada.
Muchas veces nos encontramos con casos muy concretos para los que resulta complicado encontrar un producto comercial. La impresión 3D nos ofrece muchísimas posibilidades para desarrollar soluciones adaptadas.
Empezamos fabricando prótesis de brazo y actualmente trabajamos en férulas, productos de apoyo, dispositivos para facilitar actividades cotidianas, prótesis deportivas y sillas de ruedas infantiles impresas en 3D.
También colaboramos con hospitales para desarrollar herramientas que faciliten determinados tratamientos y mejoren la experiencia de los pacientes.
Uno de nuestros principales retos es seguir ampliando nuestra capacidad de investigación, diseño y fabricación para atender el mayor número posible de solicitudes. Para conseguirlo necesitamos que más empresas y particulares se involucren en el proyecto.
En Ayúdame3D contamos con diferentes formas de colaboración. Organizamos conferencias y actividades de voluntariado corporativo en los que los trabajadores de una empresa participan en proyectos de impacto social. También desarrollamos programas educativos y fabricamos trofeos y merchandising personalizados mediante impresión 3D con materiales reciclados.
–En casi 10 años habéis crecido de una forma espectacular. ¿Cómo y dónde os veis en los próximos 10 años?
–Me encantaría que Ayúdame3D continuara creciendo y que pudiéramos ayudar a muchísimas más personas en todo el mundo.
Tenemos varios proyectos en marcha que queremos seguir desarrollando. Uno de los más importantes son nuestros 3DLabs, laboratorios de impresión 3D que instalamos en diferentes países para formar a personas de las comunidades locales.
Nuestro equipo viaja al país, instala la tecnología y ofrece formación intensiva en diseño e impresión 3D. Posteriormente, desde España, nuestro departamento de ingeniería biomédica puede desarrollar diseños y enviarlos digitalmente para que las personas formadas puedan fabricar y montar las prótesis en sus propios laboratorios.
Ya hemos desarrollado este modelo en países como Kenia, Tanzania y Sudáfrica, y queremos seguir ampliando nuestra red internacional.
También me gustaría que continuáramos creciendo en el ámbito hospitalario, desarrollando nuevos productos de apoyo y ampliando nuestro equipo de ingeniería.
Otro de mis grandes objetivos es que cada vez más personas conozcan Ayúdame3D y descubran que pueden colaborar con nosotros utilizando sus conocimientos y habilidades.
Tenemos muchísimas ganas de seguir creciendo y necesitamos más personas que quieran formar parte del proyecto
Me encantaría que dentro de diez años tuviéramos laboratorios en muchísimos más países, una red internacional de personas formadas y una capacidad de fabricación que nos permitiera atender muchas más solicitudes.
Y, por supuesto, quiero seguir dedicando parte de mi tiempo a divulgar el valor social de la tecnología y a animar a las personas a involucrarse en proyectos que mejoren la vida de los demás.
–Fundación Mapfre os ha concedido el Premio al Mejor Proyecto por su Impacto Social, dotado con 40.000 euros. ¿En qué vais a invertir ese dinero y hará Ayúdame3D?
–Estamos tremendamente felices y agradecidos a Fundación Mapfre por este reconocimiento. Para nosotros supone una oportunidad extraordinaria para dar visibilidad al trabajo que llevamos desarrollando desde 2017.
Detrás de Ayúdame3D hay un equipo de profesionales, voluntarios, empresas colaboradoras y miles de personas que nos apoyan y hacen posible que sigamos creciendo.
Los 40.000 euros nos permitirán reforzar nuestra actividad y continuar desarrollando y entregando productos de apoyo personalizados de forma gratuita. También queremos seguir impulsando nuestros proyectos de innovación y ampliando nuestra capacidad para atender las solicitudes que recibimos.
Este tipo de reconocimientos son especialmente importantes para una organización como la nuestra porque nos ayudan a llegar a nuevas empresas, instituciones y personas que todavía no conocen nuestro trabajo.
Aprovecho para invitar a todas las personas que lean esta entrevista a conocer Ayúdame3D y descubrir las diferentes maneras de colaborar.
Las empresas pueden contratar nuestras conferencias sobre innovación social, tecnología y liderazgo, organizar actividades de voluntariado corporativo con sus trabajadores o encargarnos los trofeos y productos personalizados que fabricamos mediante impresión 3D.
También pueden convertirse en colaboradoras de nuestros proyectos, financiar nuevos productos de apoyo o contribuir al desarrollo de nuestros laboratorios internacionales. Y, por supuesto, cualquier persona puede colaborar mediante donaciones o haciéndose socia de Ayúdame3D.
Tenemos muchísimas ganas de seguir creciendo y necesitamos sumar a más personas y organizaciones que quieran formar parte del proyecto.