Un inmigrante en el spot del Ministerio de Sanidad
Una campaña multilingüe de Sanidad empuja a los inmigrantes a utilizar la pública
La iniciativa de Mónica García vuelve así a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la cobertura sanitaria, la financiación de los servicios públicos y las prioridades del sistema
El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha una campaña informativa en nueve idiomas para facilitar que los inmigrantes en situación irregular recurran al sistema sanitario público. El departamento que dirige Mónica García no solo busca dar a conocer los mecanismos para solicitar asistencia médica, sino que anima expresamente a este colectivo a utilizar una red pública que ya soporta importantes dificultades de financiación, listas de espera y falta de profesionales.
La campaña se ha traducido a las lenguas cooficiales, además de rumano, chino, inglés, francés y árabe. El objetivo, según Sanidad, es eliminar las barreras lingüísticas y garantizar que la información llegue a todos aquellos que puedan acogerse a la medida. Una iniciativa que se enmarca en la apuesta del Ejecutivo por extender la cobertura sanitaria a quienes se encuentran en España sin residencia legal.
El pasado mes de marzo, el Gobierno aprobó un real decreto para recuperar la denominada sanidad universal y regular el acceso a la asistencia pública de los extranjeros en situación administrativa irregular. La norma establece un procedimiento común para todas las comunidades autónomas y permite que la presentación de la solicitud active un documento provisional que da acceso a la atención sanitaria mientras se resuelve el expediente.
Más presión sobre un sistema saturado
Los materiales difundidos por el Ministerio explican cómo iniciar el procedimiento y qué documentos pueden utilizarse para acreditar la residencia habitual en España. Entre ellos figura el certificado de empadronamiento, aunque también se contemplan otras vías para quienes no dispongan de él.
De esta forma, Sanidad pretende extender el conocimiento de una medida que amplía el número de personas que pueden recurrir a la red pública. Sin embargo, la campaña llega en un momento en el que los problemas de acceso a la atención primaria, las demoras para conseguir una cita y las listas de espera hospitalarias siguen siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos.
El Gobierno presenta la ampliación de la cobertura como una garantía de universalidad, pero la decisión también plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema para asumir una mayor demanda sin que ello repercuta en la atención que reciben quienes ya dependen de la sanidad pública y contribuyen a sostenerla mediante sus impuestos.
La iniciativa de Mónica García vuelve así a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la cobertura sanitaria, la financiación de los servicios públicos y las prioridades de un sistema que todavía tiene dificultades para atender con agilidad a buena parte de la población.