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Los bomberos trabajan para extinguir un incendio forestal cerca de Losacio, al norte de Zamora, el 12 de agosto de 2025.AFP

Bomberos agotados e incendios fuera de control: «Es una avalancha de fuego que no se puede detener»

Federico Grillo, ingeniero forestal y analista de incendios, ha alertado en conversación con El Debate de que la situación es «crítica», ya que contamos con grandes incendios fuera de la capacidad de extinción

«No son normales los incendios de este año. Es una situación completamente nueva. Ahora mismo tenemos tantos incendios activos que no se pueden cubrir todos, y la situación se está complicando», lamenta Federico Grillo, ingeniero forestal y analista de incendios en conversación con El Debate.

En lo que va de mes, la oleada de incendios ha arrasado en España un total de 115.000 hectáreas, según datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS, por sus siglas en inglés). Según este analista, son muchos los factores que han provocado la virulencia de los últimos fuegos declarados en España, desde la extensa ola de calor que ha elevado exponencialmente los termómetros de todo el territorio, hasta la falta de limpieza en los campos.

«Llevamos años diciendo que somos muy buenos apagando incendios, con una gran capacidad de extinción. Pero cuando hay una sequía tan larga y además la primavera genera muchísimo pasto, el combustible se multiplica. Este año buena parte de lo que arde son zonas agrícolas abandonadas o con pasto muy crecido, que generan continuidad con las masas forestales y parques naturales», explica Grillo.

Asimismo, expone que las olas de calor en este tipo de situaciones son «determinantes». «En verano parte de la vegetación se seca como estrategia natural para sobrevivir, pero ese material muerto se acumula año tras año. Como somos tan eficaces apagando conatos, esa carga se acumula aún más. Si a esa situación añadimos una ola de calor prolongada, con temperaturas muy altas, humedades muy bajas y viento cambiante, se da la tormenta perfecta», relata Grillo a este periódico.

Incendio en OrenseAFP

Según se puede observar en los diferentes mapas de incendios activos en nuestro país, muchos de ellos están avanzando a una velocidad inusual debido a las fuertes rachas de viento que se están registrando en los últimos días. A juicio de este experto, «es como una avalancha de fuego que no se puede detener». Grillo sostiene que «la cabeza del fuego se desplaza rápidamente montaña arriba o en dirección al viento, y muchas veces está fuera de capacidad de extinción. Con un simple cambio de viento, lo que era un flanco de varios kilómetros se convierte en una nueva cabeza de incendio, inabordable», explica.

Para este ingeniero forestal, la situación es «crítica», ya que contamos con grandes incendios fuera de la capacidad de extinción, factor que unido a las condiciones meteorológicas adversas, crean una situación «muy complicada». «Los bomberos están ya agotados. Es previsible que se junten incendios y se consuman grandes superficies. Me preocupa especialmente que aparezcan fenómenos extremos, como tormentas de fuego, que agravan todavía más el panorama», advierte.

Necesitamos dar protagonismo a la ganadería y a la agricultura

Respecto a los incendios venideros en los próximos años, Grillo alerta de que si todo se mantiene tal y como está, estas catástrofes estivales serán cada vez más comunes. «Necesitamos gestionar mejor el territorio, dar protagonismo a la ganadería y a la agricultura, y apoyar la economía local. Comprar productos locales no es solo cultura o tradición: es una forma de mantener a agricultores y pastores en el territorio, que ayudan a reducir la carga combustible. Si no lo hacemos, estaremos condenados a pagar enormes costes económicos y ambientales», avisa.