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Un hombre camina bajo la lluvia en Las Palmas de Gran CanariaEuropa Press

La borrasca Therese mantiene a Canarias en aviso y deja nubes y nieve en el noreste peninsular

Las temperaturas máximas tenderán a descender en la meseta norte, así como en Baleares y en amplias áreas del este y nordeste peninsular

La borrasca Therese continuará este lunes condicionando la situación meteorológica en Canarias, donde se mantienen activos avisos por precipitaciones intensas que, además, podrían venir acompañadas de tormentas e incluso episodios puntuales de granizo, especialmente en las islas de mayor relieve. Este fenómeno atmosférico sitúa en un nivel de riesgo importante a territorios como La Gomera, El Hierro y Tenerife, donde se prevén lluvias más persistentes. Junto a ellas, La Palma permanece bajo aviso amarillo por tormentas, mientras que el resto del archipiélago también registra alertas de menor intensidad por precipitaciones.

Este escenario de inestabilidad no se limita únicamente a las islas. Según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología, el paso de la borrasca dejará también cierta inestabilidad en el nordeste de la Península, donde se espera un aumento de la nubosidad y la aparición de nevadas en zonas de montaña. De este modo, durante la primera mitad de la jornada, el área pirenaica presentará cielos cubiertos con precipitaciones en forma de nieve a partir de cotas situadas entre los 1.400 y los 1.600 metros.

En paralelo, la vertiente cantábrica amanecerá con abundante nubosidad baja, un fenómeno que tenderá a desplazarse y afectar, ya por la tarde, a áreas del litoral mediterráneo y a Baleares. En estas últimas regiones no se descarta la posibilidad de lluvias débiles, aunque de carácter aislado. Frente a esta situación, el resto del territorio peninsular disfrutará de una jornada más estable, con predominio de cielos poco nubosos o despejados, si bien se alternarán con intervalos de nubes altas. Asimismo, podrían registrarse brumas y bancos de niebla durante las primeras horas del día en zonas del Cantábrico y del Pirineo, lo que podría reducir la visibilidad de forma puntual.

En lo que respecta a las temperaturas, la evolución será desigual según la zona. Las máximas tenderán a descender en la meseta norte, así como en Baleares y en amplias áreas del este y nordeste peninsular. Por el contrario, se prevé un ascenso térmico en el sur y suroeste, lo que permitirá alcanzar valores primaverales. Así, ciudades como Sevilla podrían rozar los 25 grados, mientras que en provincias como Córdoba, Huelva o Badajoz se esperan registros en torno a los 23 grados.

Las temperaturas mínimas también experimentarán variaciones. Se anticipan ascensos en el este peninsular, el nordeste y el archipiélago balear, mientras que en la mitad occidental predominarán los descensos. En las zonas de mayor altitud de los principales sistemas montañosos del norte, no se descartan heladas débiles y localizadas, un fenómeno habitual en esta época del año. En Canarias, sin embargo, se prevén cambios poco significativos en los valores térmicos.

Por último, el comportamiento del viento estará marcado por el predominio de la componente norte en la Península, con carácter flojo en el interior. En el valle del Ebro soplará cierzo de intensidad moderada, con probables rachas muy fuertes durante las primeras horas del día, especialmente en áreas prelitorales de Tarragona. También se esperan vientos moderados en el litoral occidental de Galicia y episodios más intensos en el Ampurdán, donde podrían registrarse rachas muy fuertes. En los litorales mediterráneos, en el mar de Alborán y en zonas del norte y noroeste, el viento será de componente este y nordeste con intensidad moderada. En Canarias, por su parte, soplará viento del suroeste que tenderá a perder intensidad a lo largo de la jornada y a girar hacia componente sur, en consonancia con la evolución de la borrasca.