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Un residente camina por una calle cubierta de barro tras unas inundaciones repentinas y un deslizamiento de tierra en Devighat, en el distrito nepalí de NuwakotAFP

¿Se podía haber evitado la tragedia de Nepal?: las decisiones que pudieron cambiar el desenlace

Sistemas de detección cada vez más obsoletos y la falta de comunicación con China, claves en una de las mayores tragedias registradas en la zona

Nepal se ha convertido en uno de los países más sensibles en el planeta ante las inundaciones. Cada año el país registra al menos un centenar de inundaciones significativas, siendo una de ellas de proporciones masivas. Para ser más exactos, atendiendo a los datos del sistema nacional y oficial de gestión de información sobre desastres en Nepal (Bipad), la frecuencia de este tipo de desastres se ha duplicado en la última década. Precisamente, la tragedia actual en la frontera entre Nepal y el Tíbet –con cientos de muertos y casi dos mil desaparecidos– ha puesto de manifiesto los efectos de una calamidad que podría haber sido menos catastrófica.

La hipótesis inicial indica que el suceso se debió a una gran masa de hielo glaciar, roca y sedimento que se desprendió de una ladera de gran altitud hacia la cuenca del Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi, generando un terremoto de magnitud 5 como consecuencia del fuerte impacto. La avalancha de hielo y roca pudo haber bloqueado o desplazado temporalmente el río, generando una destructiva corriente de agua y sedimento, generando una ola que destruía todo a su paso.

Una vista aérea muestra a trabajadores utilizando excavadoras para retirar el lodo tras las inundaciones repentinas en Trishuli, en el distrito nepalí de NuwakotAFP

En este contexto, hay que destacar que Nepal cuenta con sistemas de alerta temprana en el Himalaya. Uno de ellos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) –en estrecha colaboración con el Gobierno de Nepal–, incluye sistemas automatizados de recopilación de datos climáticos y sistemas de alerta temprana en varias cuencas hidrográficas, incluyendo sensores de ríos, redes comunitarias, sirenas, etc.

Aun así, el país sigue siendo especialmente vulnerable desbordamientos repentinos, deslizamientos e inundaciones provocadas por el desbordamiento de lagos glaciares (GLOF), con un tiempo de aviso muy reducido.

Riada en NepalEFE

De hecho, el reciente incidente pone de manifiesto las limitaciones de los sistemas de alerta temprana en la zona, más centrados en monitorear precipitaciones o los niveles de los ríos pero sin capacidad de detectar la secuencia completa de un bloqueo fluvial provocado por una avalancha. A esto hay que añadir que algunas de las estaciones de monitoreo fueron destruidas por la riada antes incluso de poder transmitir alguna alerta, lo que abre un interrogante sobre la capacidad de estos mecanismos para hacer frente a fenómenos cada vez más complejos en el Himalaya.

A esto hay que sumar el desafío comunicativo entre China y Nepal. Al suceder en una zona fronteriza, la capacidad de compartir información en tiempo real resulta fundamental. Por ello, este evento pone sobre la mesa la necesidad de desarrollar sistemas específicos de alerta transfronteriza.