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Nubes bajas por la borrasca en La PalmaEuropa Press

El año hidrológico se cierra con 652 l/m2 de lluvia, un 2% más de lo normal

Desde que comenzó el actual año hidrológico, la cantidad de precipitación acumulada se mantiene por encima del promedio correspondiente al periodo de referencia 1991-2020 en amplias zonas

El año hidrológico comprendido entre octubre de 2025 y octubre de 2026 termina con una precipitación acumulada de 652 litros por metro cuadrado (l/m2), de acuerdo con los datos recopilados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hasta el pasado 29 de septiembre. Esta cifra supone un 2 % menos respecto a su valor habitual, situado en 638 l/m2.

Desde que comenzó el actual año hidrológico, la cantidad de precipitación acumulada se mantiene por encima del promedio correspondiente al periodo de referencia 1991-2020 en amplias zonas de la mitad occidental y meridional de la Península. En algunos puntos concretos, los registros llegan incluso a superar el 150 % de la precipitación considerada normal para esas áreas.

No obstante, la distribución de las lluvias continúa mostrando importantes diferencias territoriales. Persisten porcentajes inferiores al 100 % en determinados sectores de la franja cantábrica, así como en zonas del cuadrante nordeste peninsular. También se mantienen registros por debajo de lo habitual en áreas del sureste, con una incidencia especialmente destacada en el sur de Almería.

En comparación con la semana precedente, los porcentajes de precipitación acumulada han aumentado en diferentes puntos de Cataluña y del valle del Ebro. Precisamente en estas áreas se registraron algunas de las cantidades de lluvia más destacadas de la última semana analizada.

En Baleares, la situación presenta también variaciones en función de cada isla. En Mallorca y Menorca predominan valores próximos a los considerados normales o situados por debajo de ellos, mientras que Ibiza cuenta con zonas en las que la precipitación acumulada se sitúa por encima de la media.

Por su parte, en Canarias continúan registrándose superávits de precipitación en varias islas. Los mayores valores locales superan incluso el 200 % en Gran Canaria. Pese a ello, la distribución de las lluvias en el archipiélago presenta pocos cambios respecto a los datos correspondientes a la semana anterior.

Durante el periodo comprendido entre los días 23 y 29 de septiembre, las precipitaciones se extendieron por buena parte de la Península. Las lluvias tuvieron una presencia especialmente significativa en Galicia, el cuadrante noreste, diferentes zonas de Extremadura y el litoral de Málaga.

Los acumulados más destacados superaron los 60 litros por metro cuadrado en puntos de los litorales gallego y catalán. En el norte de Extremadura, las cantidades fueron todavía superiores y llegaron a rebasar los 80 l/m2.

La situación fue diferente en los archipiélagos. Tanto en Baleares como en Canarias, las precipitaciones resultaron escasas en términos generales durante ese periodo. Aun así, en determinados puntos del interior de Tenerife se observaron acumulaciones de hasta 10 l/m2. En Gran Canaria también se registraron lluvias, aunque de menor intensidad.

Entre los datos recogidos en los principales observatorios meteorológicos destacan especialmente los 67 l/m2 registrados en Barcelona/Aeropuerto. A continuación se situaron los 54 l/m2 contabilizados en Gerona/Costa Brava y los 37 l/m2 de Vigo/Peinador.

También sobresalen los 32 l/m2 medidos en Pontevedra, los 30 l/m2 de La Coruña y los 28 l/m2 correspondientes a Valencia/Aeropuerto. Estos registros reflejan la distribución desigual de las precipitaciones durante los últimos días del periodo analizado.

Además, durante la jornada del 30 de septiembre se produjeron nuevas lluvias en el tercio norte y en el cuadrante noroeste de la Península, así como en el levante. En algunos puntos, las precipitaciones dejaron acumulaciones que llegaron a superar localmente los 20 litros por metro cuadrado.

De este modo, el cierre del año hidrológico deja una situación marcada por diferencias notables entre territorios, con amplias áreas de la mitad occidental y meridional por encima de la media del periodo 1991-2020 y otras zonas, especialmente en la franja cantábrica, el nordeste y determinados sectores del sureste, que continúan por debajo de sus valores normales.