Varios bomberos trabajan sobre el terreno quemado en Ourol, Lugo
La superficie forestal quemada en España supera la barrera de las 300.000 hectáreas
El impacto de los incendios no se limita a nuestro país, hasta el 1 de octubre, el fuego había afectado a 686.071 hectáreas en el conjunto de la UE
La superficie forestal arrasada por los incendios en España durante los primeros nueve meses del año alcanza ya las 300.998 hectáreas, una cifra que supera en más de tres veces la media registrada durante las dos últimas décadas a estas alturas del calendario. El balance se ha incrementado además en 1.165 hectáreas durante la última semana, de acuerdo con los datos actualizados del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
La cifra acumulada desde comienzos de año contrasta de manera notable con el promedio correspondiente a estas mismas fechas en los últimos veinte años. Esa media se sitúa en 88.788,45 hectáreas quemadas, según los datos facilitados por el servicio europeo Copernicus hasta el 1 de octubre.
El sistema empleado por este organismo europeo se basa en estimaciones elaboradas a partir de imágenes obtenidas por satélite. Se trata de una metodología cuyos resultados no siempre coinciden con los balances sobre el terreno que posteriormente ofrecen los gobiernos nacionales.
Con el verano ya concluido, el volumen de superficie afectada por el fuego confirma la especial virulencia de los incendios registrados durante esta temporada en España. Solo entre el 21 de junio y el 23 de septiembre, el número de hectáreas calcinadas se situó alrededor de las 260.000.
El balance de este año se incorpora así a una serie histórica en la que figuran temporadas especialmente graves por la extensión de terreno forestal quemado. Según los informes anuales elaborados por el Ministerio para la Transición Ecológica, algunos de los peores registros corresponden a 1985, con 484.476 hectáreas; 1978, con 439.526; 1994, con 437.635; 1989, con 426.693, y 2025, con 354.747 hectáreas afectadas.
Entre los incendios más destacados de los últimos días figura el declarado en Igualeja y Parauta, en Málaga. El fuego obligó a confinar ambos municipios y también provocó la evacuación preventiva de decenas de personas. Las llamas llegaron además a amenazar el entorno del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves.
Otro de los incendios recientes de especial relevancia fue el registrado en Leitza-Ezkurra, en Navarra, que comenzó el 27 de septiembre. En las labores de extinción participaron bomberos, helicópteros del Gobierno de Navarra y otros medios aéreos.
En Robledillo de la Vera, en Cáceres, otro fuego forestal llegó a provocar la activación del nivel 1 de peligrosidad. A estos episodios se suma también el incendio de Tuéjar, en Valencia, que figura entre los últimos grandes incendios forestales registrados durante este año.
El impacto de los incendios no se limita a España. Hasta el 1 de octubre, y según los datos recopilados por EFFIS, el fuego había afectado a 686.071 hectáreas en el conjunto de la Unión Europea.
Durante la última semana, además, se quemaron 2.659 hectáreas en territorio comunitario. En ese mismo periodo se contabilizaron 16 incendios de al menos 30 hectáreas en el conjunto de la Unión Europea, lo que mantiene elevado el balance de superficie forestal afectada en lo que va de año.