El campeón del mundo de ajedrez y experto en IA Garry Kaspárov
Kaspárov, 29 años después de su derrota contra Deep Blue: «Era tan inteligente como vuestro reloj despertador»
El ajedrecista sostuvo que las máquinas «no tienen que ser perfectas, tan solo mejores»
El ajedrecista ruso Garry Kaspárov, exiliado en Estados Unidos y señalado como terrorista por el gobierno de Putin, sigue ofreciendo clases magistrales de su histórica batalla contra la máquina en el mundo del ajedrez.
En una conferencia en el Talent Arena, una feria paralela al Mobile World Congress, el ajedrecista rechazó el miedo a la inteligencia artificial y subrayó que la clave para hacerle frente pasa por «enfocar bien» esta tecnología.
«La mejor manera de luchar contra el miedo generado por Hollywood», en relación con una rebelión encabezada por las máquinas, «son las películas de Hollywood», ironizó Kaspárov ante un público atento.
¿Qué hace un telescopio? Aumenta nuestra visión, pero para que funcione, tenemos que enfocarlo hacia las estrellas.Ajedrecista
La respuesta a este temor pasa por darle a la IA «el ángulo correcto», para que suponga una mejoría de las capacidades humanas, y utilizó un telescopio para ilustrar su estrategia.
«¿Qué hace un telescopio? Aumenta nuestra visión, pero para que funcione, tenemos que enfocarlo hacia las estrellas. Si lo ponemos hacia abajo, veremos la suciedad», relató.
Así, el ajedrecista defendió una IA que transite de 'artificial' a 'aumentada', a partir de una visión de «colaboración» con la humanidad.
En esta línea, Kaspárov sostuvo que las máquinas «no tienen que ser perfectas, tan solo mejores» y puso como ejemplo el ajedrez porque, para ganar a un rival humano, la tecnología «no tiene que resolver el juego», sino caer en «algunos» fallos y ser «mejor» que su rival.
Kasparov contra Deep Blue
El duelo entre Garry Kaspárov y Deep Blue marcó un hito en la historia del ajedrez y la inteligencia artificial. A lo largo de dos enfrentamientos, en 1996 y 1997, el campeón mundial ruso se midió contra la supercomputadora de IBM en una batalla en la que, por primera vez, la máquina desafiaba al ser humano delante de un tablero.
En febrero de 1996, en Filadelfia, Kaspárov se enfrentó a la primera versión de Deep Blue en un match a seis partidas. Era la primera vez que un campeón mundial en activo competía contra una computadora en condiciones oficiales. La máquina, capaz de calcular hasta 200 millones de posiciones por segundo, sorprendió al mundo al ganar la primera partida. Sin embargo, el ruso reaccionó y logró imponerse en tres partidas, mientras que las otras dos terminaron en tablas. Con un resultado final de 4-2, Kaspárov demostró que la creatividad y la intuición humana todavía superaban la capacidad de cálculo de la máquina.
Un año después, en mayo de 1997, IBM presentó una versión mejorada de Deep Blue, con una capacidad de procesamiento casi duplicada. El duelo se celebró en Nueva York y nuevamente constó de seis partidas. La primera terminó con una victoria del ruso, pero en la segunda, Deep Blue logró igualar la serie con una victoria contundente, con un juego agresivo y preciso.
La derrota de Kaspárov marcó un punto de inflexión en la relación entre la inteligencia artificial y el ajedrez
Tras cuatro empates consecutivos, la sexta y última partida fue decisiva. Kaspárov, visiblemente incómodo con el juego de la máquina, cometió un grave error en la apertura, lo que permitió a Deep Blue imponerse en apenas 19 movimientos. Con un resultado final de 3,5-2,5 a favor de la computadora, Deep Blue se convirtió en la primera máquina en vencer a un campeón mundial en un enfrentamiento oficial.
El legado de un enfrentamiento histórico
La derrota de Kaspárov marcó un punto de inflexión en la relación entre la inteligencia artificial y el ajedrez. IBM aprovechó la victoria para promocionar sus avances tecnológicos, mientras que Kaspárov, frustrado, acusó a los desarrolladores de haber recibido ayuda humana en algunas jugadas, aunque nunca se demostró.
Volviendo a 2025, Kaspárov se preguntó en el MWC si «¿Deep Blue era inteligente?» y aseguró que «No, era tan inteligente como vuestro reloj despertador» y añadió que «tenía que ser suficientemente bueno como para usar la fuerza bruta y cometer algunos errores, como hizo».
Garri Kaspárov contra Deep Blue
Por otra parte, Kaspárov rechazó que las máquinas sean «responsables del comportamiento humano», pues las personas «aún tienen el monopolio del mal».
Un arma potente
«Sí, la IA puede ser un arma muy potente en las manos de malas personas. Desgraciadamente, todas las tecnologías creadas en el pasado se usaron primero para la destrucción», advirtió. Esto se debe, en opinión del ajedrecista, a la «facilidad» que conlleva tomar este camino.
Es mucho más fácil construir una bomba nuclear que una planta de energía nuclearAjedrecista
El ponente recordó que, en el pasado, las innovaciones han hecho «más fuertes y más rápidas» a las personas. «Las máquinas nos deberían hacer más inteligentes, por lo que no estamos siendo reemplazados, sino ascendidos», aseguró.
Seguidamente, Kaspárov mostró una ilustración de Barcelona elaborada con IA, pero avisó de que esto no supone que la herramienta «sea creativa».
«Para ser creativo, tienes que saber lo que quieres, te tiene que preocupar algo. La máquina no quiere nada y no se preocupa de nada a no ser que se lo ordenemos nosotros», zanjó.