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Un acceso no autorizado puede convertirse en un desastre en minutos

Si te hackean, tienes 15 minutos: el margen crítico para evitar perderlo todo

Un acceso no autorizado puede convertirse en un desastre en minutos. Expertos en ciberseguridad advierten de que actuar en los primeros 15 minutos tras un hackeo es decisivo para frenar el ataque y evitar daños mayores

La escena es demasiado habitual en España. Un usuario intenta acceder a su correo, su cuenta de Instagram o su banca online y descubre que la contraseña ha dejado de funcionar. Detrás, en muchos casos, hay un ciberataque en marcha. Lo que sucede en los minutos siguientes puede marcar la diferencia entre recuperar el control o perderlo todo.

Mientras los delitos informáticos no dejan de crecer, la rapidez se ha convertido en el principal aliado de las víctimas. Según datos del Ministerio del Interior, los ciberdelitos superaron los 375.000 casos en España en el último año, con un incremento en fraudes online, suplantación de identidad y accesos ilegítimos a cuentas personales.

Los ciberdelitos superaron los 375.000 casos en España en el último año

La compañía ESET ha puesto el foco en un momento crítico: los primeros 15 minutos tras detectar que una cuenta ha sido hackeada. En ese breve margen de tiempo, los atacantes intentan consolidar su acceso y expandir el alcance del ataque.

«Cuando un atacante logra acceder a una cuenta, uno de sus primeros movimientos suele ser afianzar ese acceso: cambiar el correo de recuperación, añadir códigos de respaldo propios o configurar reglas de reenvío de correos de forma silenciosa. Actuar inmediatamente puede interrumpir buena parte de ese proceso», explica Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España.

Más allá de una contraseña

El problema no es solo perder una cuenta. En la mayoría de los casos, los ciberdelincuentes utilizan ese acceso como puerta de entrada a un ecosistema mucho mayor. Un correo electrónico comprometido, por ejemplo, puede permitir restablecer contraseñas en redes sociales, plataformas de pago o incluso servicios laborales.

En España, el uso masivo de aplicaciones como WhatsApp, Instagram o servicios bancarios digitales ha ampliado la superficie de ataque. A esto se suma una práctica habitual entre los usuarios: reutilizar contraseñas. Según diversos estudios del sector, más del 60 % de los internautas utiliza la misma clave en varios servicios, lo que facilita ataques automatizados conocidos como credential stuffing.

Los 15 minutos que lo cambian todo

La guía de ESET divide esos primeros minutos en fases muy concretas, que permiten entender cómo debe reaccionar un usuario.

En los primeros dos minutos, la prioridad es frenar el daño. Si todavía es posible acceder a la cuenta, se debe actuar de inmediato para asegurarla. En caso contrario, iniciar el proceso oficial de recuperación es clave para no perder tiempo en intentos fallidos. Si el incidente afecta a servicios financieros, el contacto inmediato con el banco puede evitar cargos fraudulentos.

En los primeros dos minutos, la prioridad es frenar el daño

Entre los minutos tres y seis, el objetivo pasa a ser asegurar el acceso. Esto implica revisar configuraciones críticas, como correos de recuperación o números de teléfono asociados. En el caso del email, uno de los movimientos más habituales de los atacantes es activar reglas de reenvío para seguir recibiendo información incluso tras un cambio de contraseña.

A continuación, entre los minutos siete y diez, se debe comprobar si el ataque se ha extendido. Aquí es donde entra en juego uno de los mayores riesgos, la reutilización de contraseñas. Cambiar las claves en otros servicios vinculados puede evitar que el problema escale.

Entre los minutos tres y seis, el objetivo pasa a ser asegurar el acceso

Los siguientes minutos se centran en el dispositivo. Detectar software malicioso, aplicaciones sospechosas o vulnerabilidades sin parchear es esencial para evitar que el atacante mantenga el control.

Finalmente, avisar y reportar cierra el proceso inmediato. Notificar a contactos cercanos evita que el ataque se propague mediante mensajes fraudulentos y permite contener posibles intentos de estafa.

El factor humano, el eslabón más débil

Los expertos coinciden en que el mayor punto vulnerable sigue siendo el usuario. El phishing, los enlaces maliciosos o la descarga de software desde fuentes no fiables siguen siendo las principales puertas de entrada para los atacantes.

Ante esto, la autenticación en dos factores (2FA) se ha convertido en una de las herramientas más eficaces. Aunque muchos usuarios la consideran incómoda, su activación reduce drásticamente las posibilidades de acceso no autorizado.

Los expertos coinciden en que el mayor punto vulnerable sigue siendo el usuario

Sin embargo, la concienciación sigue siendo escasa. Muchos usuarios no perciben el riesgo hasta que lo sufren en primera persona. Y entonces, el margen de reacción es mínimo.

Carrera contra el reloj

Los ciberataques ya son una realidad en la vida digital. La diferencia entre un incidente controlado y un problema grave no está solo en la tecnología, sino en la capacidad de reacción.

Los ciberdelincuentes no buscan solo una cuenta, sino todo lo que pueden alcanzar a partir de ellaJosep AlborsDirector de investigación y concienciación de ESET España

«En muchos casos, los ciberdelincuentes no buscan solo una cuenta, sino todo lo que pueden alcanzar a partir de ella», advierte Albors. «Un correo electrónico, una red social o una app bancaria pueden ser el inicio de un ataque mucho más amplio».