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Sebastian Thrun, fundador de Google X

Sebastian Thrun (fundador de Google X): «La IA acabará con el cáncer y alargará la vida humana en esta década»

El fundador de la incubadora de investigación y desarrollo de Alphabet dibuja un futuro marcado por la inteligencia artificial, la longevidad, los robots y la automatización. En una conversación con medios internacionales a la que asistió El Debate, defendió acelerar la adopción de la IA y criticó la regulación europea

La inteligencia artificial acabará con gran parte de las tareas que hoy realizan los profesionales altamente cualificados, permitirá desarrollar medicamentos por apenas unos miles de dólares, contribuirá a erradicar el cáncer y transformará por completo la educación. Son algunas de las predicciones de Sebastian Thrun, fundador de Google X, pionero del coche autónomo y creador de Udacity, durante un encuentro con un reducido grupo de periodistas internacionales celebrado en el marco del South Summit Madrid 2026, al que tuvo acceso El Debate.

Lejos de los mensajes prudentes que suelen acompañar a los grandes líderes tecnológicos, Thrun ofreció una visión marcadamente optimista del futuro. A su juicio, la humanidad se encuentra en plena aceleración tecnológica y apenas ha visto una pequeña parte de lo que está por llegar.

Sebastian Thrun, fundador de Google X

«Solo hemos inventado el 1 % de las cosas interesantes que se inventarán», aseguró, convencido de que avances como los modelos de lenguaje, los robots humanoides, los vehículos autónomos, las interfaces cerebro-máquina o la extensión radical de la vida transformarán la sociedad durante las próximas décadas.

El fundador de Google X aseguró que la inteligencia artificial permitirá avances que hoy parecen propios de la ciencia ficción y afirmó que durante la próxima década podrían erradicarse gran parte de las muertes causadas por el cáncer

Solo hemos inventado el 1 % de las cosas interesantes que se inventarán

A su juicio, la combinación de IA, biotecnología y nuevos modelos de investigación acelerará de forma drástica el descubrimiento de tratamientos lo que reducirá, además, los costes de desarrollo de medicamentos desde los más de mil millones de dólares actuales hasta apenas unos miles. «Veremos una medicina de precisión capaz de adaptarse a cada individuo», sostuvo, convencido de que la longevidad y la mejora de la calidad de vida serán dos de las grandes revoluciones tecnológicas de este siglo.

Europa, lastrada por la regulación

El fundador de Google X también dedicó parte de su intervención a analizar la posición de Europa en la carrera tecnológica. Y sus palabras no fueron especialmente complacientes.

Preguntado por el creciente número de voces que denuncian el exceso regulatorio europeo, Thrun sostuvo que Bruselas debería adoptar un enfoque menos intervencionista y actuar una vez aparezcan los problemas, en lugar de intentar anticiparlos todos mediante nuevas normativas.

Sebastian Thrun, fundador de Google XCR

Pero su principal crítica se dirigió a la fragmentación del mercado europeo. Para el emprendedor, el continente sigue funcionando como una suma de jurisdicciones diferentes que dificultan el crecimiento de las empresas tecnológicas.

Si tuviera un deseo para Europa, sería que se convirtiera en los Estados Unidos de Europa

«Si tuviera un deseo para Europa, sería que se convirtiera en los Estados Unidos de Europa», afirmó. A su juicio, la existencia de regulaciones distintas entre países e incluso entre regiones constituye una barrera práctica para competir frente a gigantes como Estados Unidos o China.

El periodista que ignore la IA perderá

La conversación derivó inevitablemente hacia el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo. Thrun defendió una adopción masiva de estas herramientas y lanzó un mensaje especialmente dirigido a los profesionales del conocimiento.

«Si eres periodista, deberías utilizarla absolutamente», afirmó. Según explicó, la IA puede acelerar la investigación, ayudar en los procesos creativos y aumentar la productividad sin sustituir necesariamente el criterio profesional.

Si eres periodista, deberías utilizar la IA absolutamente

Para el emprendedor, el verdadero riesgo reside en quienes rechacen estas tecnologías. «Las personas que están en negación y la rechazan son las que perderán», advirtió.

Su visión es que muchas profesiones experimentarán una transformación similar a la que provocaron en su día los automóviles, los aviones o internet. Habrá cambios profundos, pero también nuevas oportunidades.

Las personas que están en negación y la rechazan son las que perderán

No obstante, reconoció que la velocidad de avance está superando incluso las previsiones de los expertos. Como ejemplo citó demostraciones matemáticas obtenidas mediante inteligencia artificial que habían permanecido sin resolver durante décadas. Para Thrun, estos hitos muestran que la IA empieza a generar descubrimientos genuinamente nuevos.

¿Estamos ya ante una inteligencia artificial general?

Una de las reflexiones más provocadoras llegó cuando se abordó el concepto de Inteligencia Artificial General (AGI), el momento en que las máquinas igualarían o superarían las capacidades humanas.

Thrun sorprendió al afirmar que, en cierto modo, ya estamos muy cerca de ese escenario. Según explicó, los sistemas actuales son capaces de superar a las personas en numerosos ámbitos concretos, desde el ajedrez hasta la conducción o determinadas tareas profesionales altamente especializadas.

La diferencia, señaló, es que todavía no hemos decidido delegar completamente el control en las máquinas. Y ahí es donde sitúa la verdadera frontera. «Lo que me preocuparía sería renunciar al control», admitió.

Educación, universidades y una nueva era del conocimiento

La educación fue otro de los grandes temas de la conversación. Como fundador de Udacity, Thrun defendió que internet ya ha democratizado el acceso al conocimiento y que la IA llevará ese proceso mucho más lejos.

En su opinión, las universidades de élite seguirán teniendo relevancia, pero muchas instituciones tradicionales podrían perder protagonismo frente a modelos más flexibles de aprendizaje continuo. Hoy, argumentó, lo importante no es tanto el título como las habilidades reales que tiene una persona.

Lo que me preocuparía sería renunciar al control de las máquinas

Aun así, rechazó la idea de una educación completamente automatizada. Los factores humanos, la motivación y la interacción social seguirán siendo fundamentales, especialmente entre los más jóvenes.

Entre el optimismo tecnológico y las advertencias sobre los riesgos de la desinformación generada por IA, Thrun dejó la conclusión en el South Summit Madrid 2026 de que la revolución ya está en marcha. La cuestión, sostiene, no es si llegará, sino la rapidez con la que gobiernos, empresas y ciudadanos serán capaces de adaptarse a ella.