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Eugenio Mallol

Una Escuela de Salamanca para el ‘Nuevo Mundo’ de la IA

España se mantiene alejada de la gran carrera tecnológica de la IA, pero puede aportar una capacidad genuina para tender puentes y humanizar esta revolución, como ponen de manifiesto iniciativas como Nausika, que une a nombres destacados de la empresa, la universidad y la tecnología

La aportación clave Francisco de Vitoria y de la Escuela de Salamanca que alumbró el derecho internacional no surgió por generación espontánea. Fue la reacción de nuestra tradición intelectual ante el cambio de paradigma humano y moral sin precedentes que supuso el encuentro con el Nuevo Mundo. La legislación existente no podía abarcarlo.

Frente a la tentación de un dominio ciego de naturaleza técnica y militar por parte de los conquistadores, Vitoria contrapuso la dignidad intrínseca del ser humano y la necesidad de un derecho universal basado en la razón y la equidad. Sus consideraciones fueron tan convincentes en aquel momento como lo siguen siendo ahora.

La inteligencia artificial representa un cambio de era equivalente al descubrimiento del ‘Nuevo Mundo’

La inteligencia artificial representa un cambio de era equivalente al descubrimiento del ‘Nuevo Mundo’. Se ha abierto un enorme espacio de incertidumbre y es plausible que la idiosincrasia y la tradición jurídica y filosófica española puedan ofrecer el marco conceptual idóneo para equilibrar la innovación tecnológica con la protección humanista.

España no va a liderar ya el desarrollo del hardware y de los grandes modelos de lenguaje (LLM). Eso lo tenemos asumido. Sólo existe una oportunidad, nada desdeñable por cierto, en el ámbito de los chips fotónicos, que son la única opción tecnológica para hacer realidad las nuevas arquitecturas de los centros de datos. Resulta que nuestro país es una potencia innovadora mundial en ese campo. Bien lo sabe Nvidia, que ha participado como inversor estratégico en la ronda de 108 millones de euros de la española iPronics.

España no va a liderar ya el desarrollo del hardware y de los grandes modelos de lenguaje (LLM)

Esa situación de vulnerabilidad tecnológica de España en el reequilibrio tectónico propiciado por la IA no tiene por qué ser necesariamente una desventaja política. Si se utiliza adecuadamente, haciendo de la necesidad virtud, nos otorga la independencia analítica necesaria para actuar como un mediador justo.

Francisco de Vitoria no desarrolló el derecho internacional para frenar el comercio ni la exploración, sino para dotarlos de un marco ético, de modo que la técnica y el poder no aplastasen los derechos fundamentales. La tecnología debe estar al servicio de la persona, no puede estar supeditada a la activación de un algoritmo y a la simple optimización de procesos.

Francisco de Vitoria no desarrolló el derecho internacional para frenar el comercio ni la exploración

La traslación de este pensamiento a nuestros días debe seguir un curso similar. Así como Vitoria defendió que los derechos naturales debían aplicarse a todos los seres humanos por igual, la regulación de la IA debe evitar brechas de adopción, que dejen a unos países, a determinados colectivos y a muchas empresas desprotegidos frente a la apisonadora tecnológica.

La historia y la cultura española se ha caracterizado siempre por una profunda vocación de puente entre mundos. Hemos unido a Europa con Latinoamérica y con el Mediterráneo. En el ámbito normativo, hasta que el veneno de la polarización y la irracionalidad ideológica ha contaminado las venas de nuestro debate público, eso se ha traducido en una flexibilidad pragmática para unir posturas contrapuestas admirada por todo el planeta.

Podemos actuar como un contrapeso ético al utilitarismo anglosajón

Podemos actuar como un contrapeso ético al utilitarismo anglosajón y al control estatal que promueven regímenes autoritarios como el de China en el ámbito de la IA. El modelo estadounidense prioriza la innovación comercial rápida y el sistema asiático prima el control y la eficiencia estatal. La tradición cultural hispana busca, en cambio, la armonía social. La innovación tecnológica es deseable siempre que promueva la cohesión y el bienestar común.

Así está moldeada nuestra mente, ese es el legado de la tradición de pensamiento español. Con la irrupción de la IA, la clave vuelve a ser, como en el descubrimiento del Nuevo Mundo, articular un relato filosófico claro: no se debe regular por miedo a la tecnología, sino para garantizar que el futuro siga siendo profundamente humano.

Con la irrupción de la IA, la clave vuelve a ser, como en el descubrimiento del Nuevo Mundo

Hace un par de años, un grupo de profesores universitarios y de directivos vinculados a la empresa pusieron en marcha en España una plataforma de reflexión colectiva llamada Nausika, Tecnología para el Bien Común. El germen era el Grupo de Reflexión de la patronal de la industria digital AMETIC.

Sus miembros se comprometieron a continuar produciendo contenidos. Se trata de nombres propios bien conocidos en el ámbito de la innovación en nuestro país: Pedro Mier, Emma Fernández, Francisco Marín, Xavier Ferràs, Sara de la Rica, Antón Costas, Ana Ursúa, Felipe Romera, Guillermo Dorronsoro, José María Lassalle, Carmen Vela, Javier Rodríguez Zapatero…

Sus miembros se comprometieron a continuar produciendo contenidos

Los miembros de Nausika, que ha invitado para su gran evento anual en el CaixaForum de Barcelona al genio de Harvard Dani Rodrik, se reúnen dos veces al mes durante una hora, los viernes de 8:30 a 9:30 de la mañana, para debatir el contenido de sus publicaciones. Han sabido tender puentes entre el mundo de la empresa y el de la universidad, y el de la amalgama de instituciones que representa Felipe Romera en sí mismo, que es todo eso y más allá.

Es interesante que se configure una escuela de pensamiento con ADN español en torno a la gestión del cambio. Una de las conclusiones de fondo de su proceso de reflexión es que, más allá de los datos, que deben fundamentar cualquier discusión que se precie, la clave para no perder la referencia humana en todo este maremágnum de la revolución tecnológica son los valores. «¡Haya amistad entre vosotros! / Todavía es demasiado pronto para la alianza; / sólo cuando os separéis en su búsqueda / descubriréis la verdad», es el consejo de Friedrich Schiller a científicos y filósofos. Valores contra polarización.

Escuela de Salamanca

Eugenio Mallol es periodista especializado en innovación tecnológica, autor, conferenciante y columnista. En la actualidad es director de estrategia y comunicación de Atlas Tecnológico, el primer ecosistema de la industria 4.0 en España, y coordinador y analista de la Cátedra Ciencia y Sociedad de la Fundación Rafael del Pino.