Ganado vacuno de leche en España
La burocracia impide anticipar la dermatosis en España para evitar el sacrificio de cientos de vacas
El reglamento europeo obliga a la declaración de un foco de esta enfermedad para autorizar la compra de vacunas
La amenaza del temido vacío sanitario, que significa la eliminación de todos los animales de una explotación, ronda a los ganaderos de bovino españoles.
La sombra de la enfermedad nodular contagiosa (DNC) pone en máxima tensión a un sector que goza de uno de los mejores momentos que se recuerdan en el campo. El valor de las vacas registra máximos históricos una semana tras otras, pero un virus detectado por primera vez en Zambia en 1928 ha roto con esa tranquilidad.
La dolencia, clasificada como enfermedad de categoría A en la Unión Europea, requiere la adopción de medidas estrictas para su erradicación. Actualmente, la confirmación de un foco de la DNC implica el sacrificio obligatorio de todos los bovinos positivos en la enfermedad, así como la de aquellos que presenten signos clínicos. Esta circunstancia siembra el pánico entre los productores, que han animado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en un encuentro mantenido con el subdirector general de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad, José Luis Sáez Llorente, a buscar alternativas para poder combatir la DNC sin tener que realizar un vacío sanitario.
Una de las vías para evitar miles de sacrificios en la cabaña ganadera –ya se cuentan por cientos– es la vacunación masiva, ya que cuando el 75 % de los animales estén vacunados en una zona afectada no se procederá al vacío sanitario y solo se sacrificaran los positivos poniendo al resto en cuarentena; sin embargo, esta puerta está cerrada. El Ministerio de Agricultura apunta que no se puede realizar una vacunación en todas las comunidades autónomas porque esta vacuna necesita de un permiso de la Comisión Europea debido a que es una vacuna viva atenuada. «Se iría aplicando en base a la necesidad por casos detectados», indican.
«El problema es que la CE tiene clasificada la enfermedad como tipo A y solo autorizan la compra vacunas cuando ya ha habido casos, por lo que no se ha podido prevenir en ese sentido cuando había detecciones en Italia y Francia», apunta en conversación con El Debate Anabel Cases, ganadera y responsable de la sectorial de vacuno de Asaja Huesca, representante de la organización agraria en la reunión celebrada en el Ministerio.
Los ganaderos reprochan las trabas burocráticas del ente europeo que aproximan el sacrificio a todas sus vacas –y no solo a las afectadas– por una enfermedad que en ningún caso se transmite a las personas, ni por contagio ni a través del consumo de sus productos y derivados.
Hasta el momento, España ha registrado dos focos –ambos en la provincia de Gerona– que han provocado el sacrificio de 400 vacas. España ha recibido 82.500 vacunas del Banco Europeo y 500.000 dosis del laboratorio MSD llegarán de aquí a final de mes. Para los ganaderos, resulta vital que los focos no vayan más allá de las zonas restringidas para alcanzar el porcentaje de vacunación superior al 75 % que reduzca el volumen de posibles sacrificios.
«La clasificación de la enfermedad impide que España, Francia e Italia puedan buscar opciones que no impliquen el sacrificio de los animales negativos en la enfermedad que compartan espacio con aquellos que sí están contagiados», explica Cases, que traslada el temor entre los ganaderos oscenses, que representan el 25 % de la producción de vacuno en el país.
El Ministerio de Agricultura ha trasladado que la opción de la vacunación en zonas no afectadas se valorará en función de cómo avance la situación. El Gobierno advierte que la vacunación general tendría consecuencias en el plano comercial y dificultaría los movimientos de ganado a otro países, por lo que la apuesta es controlar los focos e imponer la regionalización, que limita las restricciones comerciales únicamente a los territorios afectados por la enfermedad y evita el cierre generalizado de los mercados y las exportaciones de animales y productos de origen vacuno de todo el país.