La salvación de los búfalos Morromeu
Los ejércitos marxistas del Frelimo necesitaban carne, pero era imposible sacarla de aquel pantanal. Pero algún cabecilla comunista fue inteligente y se dio cuenta que organizando la caza desde helicópteros de combate Mig-Mi 21 con sus ametralladores era facilísimo y comodo masacrarlos
Roque Armada posa junto a los trofeos de caza logrados en Mozambique.
La mayoría de los lectores de El Debate no son cazadores. Por ello ya he intentado explicar cómo la caza deportiva y controlada, salvó de la extinción a muchas especies. Justo lo contrario de lo que se nos pretende hacer creer por ecologistas y animalistas totalmente ignorantes en gestión faunística.
Hoy nos vamos a ir a ese paraíso de la caza deportiva y su fauna que fue Mozambique durante la epoca Portuguesa que controlaba la caza perfectamente. Mientras duró. ¡Claro! Pero me estoy anticipando empecemos por el principio.
La colonia portuguesa de Mozambique
Los primeros contactos con Mozambique se producen por los portugueses hacia 1505. Vasco de Gama creó varios puestos comerciales en la costa en su ruta a África Oriental. Los Portugueses hicieron concesiones de tierra llamadas «prazos» Cuando llegó la independencia, muchas de las familias que expulsó el régimen marxista-leninista de Samora Machel llevaban 10 y 12 generaciones viviendo allí. Mas que algunas tribus bantúes de color que llegaron más tarde que los portugueses. Por supuesto, esto a los comunistas, les dio exactamente igual.
Durante estos años Mozambique fue una colonia rica. Bajo dirección de plantadores portugueses y con asesoramiento Británico desarrollaron enormes plantaciones de azúcar, sisal y copra, cáñamo, trigo y arroz.
Se construyeron carreteras, puertos y vías férreas. Se abolió la esclavitud a la que eran muy dados los árabes de toda la costa de Africa. Mozambique era una colonia rica para la zona. El nivel de vida de su población era alto para África.
Y llegó la independencia y el comunismo
En 1951, con los aires de descolonización que soplaban desde la ONU, Mozambique fue declarado Provincias Ultramarinas de Portugal. Sus ciudadanos de color tenían exactamente los mismos derechos que un habitante de Oporto. Bajo un líder carismático que adoptó las ideas extremistas marxistas leninistas. Llamado Samora Machel empezó la guerra de independencia hacia 1965. Creó un partido llamado Frelimo (Frente de liberación de Mozambique), prácticamente diseñado por la URSS, desde Moscú.
Fue una guerra de terror en la que sobre todo se atacaban las granjas donde vivían mujeres y niños, mientras sus maridos estaban en el Ejército. Se cometieron auténticas atrocidades contra mujeres y niños que prefiero no comentar. Tras diez años de guerra, el Gobierno portugués no tuvo más remedio que conceder la independencia a aquel paraíso.
Bajo el régimen Marxista del Frelimo
Samora Machel expulsó a todos los portugueses blancos con independencia de que llevaran ocho o diez generaciones trabajando esas tierras. Les permitió llevarse una maleta y 1.000 Dólares. Y les dio 24 horas para salir del país o serían fusilados.
Nacionalizó la enseñanza, la atención médica y la banca y las empresas extranjeras. Todos quebraron. En 1977 se decretó el marxismo leninismo como única política a seguir. Hubo resistencias interiores que duraron hasta 1992 y una guerra civil que arruinó totalmente el país. Mozambique, aquella perla bajo Gobierno portugués, quedó convertido en unos de los países más pobres del mundo.
Quedó en el puesto 128 más pobre del mundo de 139 países. Solo quedaron pequeñas explotaciones familiares, no mecanizadas de maíz, mandioca, frijol y arroz, con los cuales su población apenas subsistía. Cosas del comunismo.
Y que pasó con su increíble fauna
Como siempre en África, fue la que «pagó el pato». Todo antílope o animal que se movía, fuera joven, hembra, cría o adulto, era trampeado o cepeado para ir a una caldereta o hacer chuletas. Lo que fueron durante la época portuguesa algunas de las reservas de caza mejor gestionadas de África, pasaron a ser desiertos donde toda su fauna simplemente fue comida.
Por qué se libraron los búfalos de Morromeu
Porque era diferente, pues el delta del Zambeze en su desembocadura en el océano Índico lo hace un ecosistema único. Era en coche un terreno imposible de penetrar por esos pantanales. Barrizales interminables surcados por canales del río llamados «Hipo Chanels» en los que un vehículo 4x4 no podía penetrar. Infectado de mosca Tse-Tsé y por ello tenía la mayor concentración de búfalos de África. Antes de la guerra de independencia, más de 100.000 animales vivían en el delta.
Los ejércitos marxistas del Frelimo necesitaban carne, pero era imposible sacarla de aquel pantanal. Pero algún cabecilla comunista fue inteligente y se dio cuenta de que organizando la caza desde helicópteros de combate Mig-Mi 21 con sus ametralladores era facilísimo y comodo masacrarlos. Después otros helicópteros de carga los sacaban y los llevaban a campos de secado de carne en sitios más secos. Así, sus guerrilleros tuvieron acceso a esa inagotable fuente de proteínas que eran las enormes manadas de búfalos de Morromeu. Cuando los rusos terminaros hacia 1989, solo quedaban entre cinco y 10.000 búfalos, de los más de 100.000 que había antes de la guerra. Los otros 90.000 se los habían comido.
Pero afortunadamente después de 1990 las cosas volvieron a su cauce. Una vez estabilizado el país se retomó el sistema de coutadas o cotos de caza existentes en la época portuguesa.
Estas concesiones son ya muy buenas, pero todavía están en fase de expansión y con el cariño y la extraordinaria experiencia de magníficos cazadores profesionales sudafricanos y zimbabweses, están poniendo sus conocimientos en ellas. El futuro es prometedor.
La Reserva Nacional de búfalos de Morromeu está rodeada por las coutadas 10, 11, 12 y 14, siendo la número diez en la que he cazado un par de veces, la que más agua tiene. Son casi 100.000 Hectáreas de pantanos y marismas. En total, en la zona de Morromeu se calculan que hoy hay 30.000 o 40.000 Búfalos, lejos aún de los más de 100.000 que había antes de la independencia Pero sin duda un buen número para organizar una caza controlada y deportiva. Y un importante logro pensando en los 5 a 10.000 que habían dejado las ametralladoras de los helicópteros comunistas.
Una vez más la caza deportiva y controlada había salvado a una especie de la extinción,
- Roque Armada es director de Armada Expediciones y de las Escuelas de Tiro de Trofeo e Iberalia TV