La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (i), el presidente de Paraguay, Santiago Peña (c) y el presidente de Argentina, Javier Milei

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (i), el presidente de Paraguay, Santiago Peña (c) y el presidente de Argentina, Javier MileiEFE

Von der Leyen firma con Mercosur ante el aviso de Milei: «Las salvaguardias atentan contra el acuerdo»

El presidente argentino advirtió que las garantías incluidas a última hora por la UE para satisfacer al a su sector primario no forman parte del pacto

La Unión Europa (UE) y los países del Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil) han sellado en Asunción (Paraguay) un trato perseguido durante décadas y que, más de 25 años después, está a un peldaño de su consolidación final.

La rúbrica de los representantes del viejo continente, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Maros Sefcovic, comisario de Comercio, y los estados del bloque sudamericano hace que sus vínculos estrechen más que nunca.

La UE defiende que la importancia del tratado es mayor que nunca debido al complejo contexto geopolítico mundial; pero varios Estados miembro como Francia, Austria, Irlanda, Polonia y Hungría han rechazado un sí que todavía ha de consolidarse con el voto de los europarlamentarios en Estrasburgo en mitad de un clima de elevada tensión con los agrarios.

Esta negativa al acuerdo con Mercosur se extiende entre los agricultores europeos, que en casos como el de España, han mostrado su contrariedad por una firma por la que sí está el Gobierno presidido por Pedro Sánchez.

La rebelión de los agricultores por el pacto ha llevado a la Comisión a crear cláusulas de salvaguardia de vigilancia y reacción ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios para productos sensibles como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar. Estos mecanismos, según indica la Comisión, se activarían con un umbral de variación del 5 % de las importaciones o de bajada de los precios; sin embargo, y pese a ser la mayor garantía que da la UE a sus agrarios, Mercosur entiende que esta modificación no está incluida en su acuerdo y que, tal y como ha hecho ver Javier Milei, presidente de Argentina, en su intervención durante el acto de firma de la alianza.

«Es fundamental que en la etapa de implementación se preserve el espíritu de lo negociado. La incorporación de mecanismos que restrinjan ese acceso, como cuotas, salvaguardias o medidas de efecto equivalente reducirá significativamente el impacto económico del acuerdo y atentará contra el objetivo esencial del mismo», aseveró Milei, que intervino después de que Von der Leyen se mostrase exultante por el acercamiento: «Qué día, qué día», inició su discurso la presidenta de la Comisión Europea, que afirmó el honor que suponía la firma. «Gracias desde el fondo de mi corazón a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Este momento no solo es acercar países, es conectar continentes. Firmamos un documento que es el símbolo de una nueva colaboración entre Mercosur y Europa», celebró la política alemana.

«Elegimos colaboración sobre aislamiento y queremos dar beneficios a nuestra gente y a nuestros negocios. Esto creará, en los dos lados, trabajos, oportunidades y prosperidad. Esto es excepcional», defendió Von der Leyen, que concluyó su alocución con una sonrisa y en castellano: «¡Muchas gracias!».

Los agricultores y ganaderos europeos no condenan la apertura comercial de la UE, sino que reivindican que la institución ha de exigir los mismo estándares de producción para los socios que entran a competir en su mercado. Las diferencias de costes laborales y principalmente legislativas, con permisividad de utilización de productos fitosanitarios prohibidos en suelo europeo, se destacan como el principal argumento que propicia la competencia desleal denunciada.

Los datos del acuerdo UE-Mercosur

El tratado reducirá o eliminará gradualmente los aranceles sobre alrededor del 90 % de las exportaciones entre la UE y el Mercosur. Del lado suramericano, uno de los grandes beneficiados será el sector agropecuario, mientras que en Europa será la industria.
Según Von der Leyen, con el acuerdo, las exportaciones de la UE al Mercosur aumentarán en casi 50.000 millones de euros para 2040 y las del Mercosur, en cerca de 9.000 millones de euros.
La aprobación del acuerdo entre la UE y el Mercosur, pendiente del respaldo de la Eurocámara, dará lugar a la mayor zona de libre comercio del mundo al afectar a más de 700 millones de personas de ambas regiones.
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