Sesión de votación en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo

Sesión de votación en el pleno del Parlamento Europeo en EstrasburgoEuropa Press

Los europarlamentarios pueden suspender el acuerdo con Mercosur: «Hay partido»

Un recurso en el TJUE puede retrasar más de un año la aplicación del trato

La alianza de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil) se distingue como una de las negociaciones de mayor complejidad desde la creación del ente europeo.

Tres décadas han sido testigo de unas conversaciones que finalmente –y en contra de la voluntad de los agricultores y ganaderos del viejo continente– han culminado con éxito para la Comisión Europea y el bloque sudamericano.

El 17 de enero será el día en el que la UE y Mercosur firmen el tratado, aunque según apuntan en el seno de las organizaciones profesionales agrarias que han liderado las acciones para evitar esta unión, la rúbrica no cierra la guerra en la que se ha convertido la discusión.

Stefan Krajewski, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Polonia, señaló las acciones a tomar por los detractores del trato el mismo día en el que la UE anunció la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo: «Polonia presentará una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), lo que simultáneamente bloquearía el acuerdo».

La aceptación del recurso por parte del Parlamento Europeo –que preside la maltesa Roberta Metsola– implicaría la petición de un dictamen sobre la compatibilidad con la normativa europea del acuerdo con Mercosur, algo que según indica en conversación con El Debate José María Castilla, director de la oficina de Asaja en Bruselas, retrasaría la entrada en vigor del pacto al menos un año.

«Si el Parlamento Europeo solicita este dictamen vinculante no se podrá proceder a la ratificación del acuerdo con Mercosur hasta que se dicte la resolución», explica Castilla, que incide en que esta medida aumenta la presión sobre los europarlamentarios, que según lo previsto tendrán que votar en febrero si aceptan o no la alianza. «Con la garantía del TJUE los eurodiputados podrán ejercer mejor su voto. Este dictamen vinculante puede tardar en emitirse hasta un año y medio y retrasar todo ese tiempo el tratado», añade el representante de Asaja.

Copa-Cogeca, la principal organización de los agricultores europeos y convocante de la gran manifestación que provocó el retraso de la ratificación del Consejo del acuerdo, ahonda en que la decisión de permitir una aplicación provisional del trato antes de que el Parlamento lo vote «erosiona la confianza en la gobernanza europea, en los procesos democráticos y en el control parlamentario en un momento en que la credibilidad institucional ya está bajo presión». Los agrarios trasladan que esa estrategia «revela tanto el nerviosismo como que una mayoría en contra del acuerdo sigue siendo posible».

La votación en el Parlamento Europeo está llena de incertidumbre. Los opositores a la unión con Mercosur trabajan para forzar la situación: «La Comisión presiona con la firma en Paraguay, pero la decisión del Parlamento no está nada clara. Hay muchos europarlamentarios que, aunque su partido está por el acuerdo, no están a favor», asevera Castilla, que reconoce que las organizaciones agrarias se afanan «para que los diputados del Parlamento Europeo no cometan el mismo error que permitió incluir las frutas del Sáhara Occidental en el acuerdo con Marruecos».

La rebaja del Consejo del umbral de activación de las cláusulas de salvaguardia cuando se aprecie una variación del 5 % en las compras, tal y como pedía el Parlamento frente al 10 % propuesto inicialmente, se demuestra como fruto de unas conversaciones que se ciernen ahora sobre los miembros de la Eurocámara.

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