Érase una feria, una asociación y una guía de adiestramiento
El sábado fue un día especial para mí. Venía a Madrid mi querido amigo y maestro, Sebastián Pérez Arjona. Tenía un motivo y un compromiso: presentar la «Guía de adiestramiento y manejo de perro de rehala»
Alfonso Aguado y Sebastián Pérez Arjona paseando Fiesta de la Caza en Venta del Charco (Cardeña, Córdoba). Abril 2025.
No soy muy feriante. Confieso que me aterra la gente en cantidades ingentes. Soy más de soledades y horizontes limpios. Pero hay que saber estar en corte y en cortijo y, sobre todo, aportar algo a este mundo. Si nos quejamos, pero no hacemos nada, perdemos el derecho al lamento.
Como cada mes de marzo, Madrid ha acogido «Cinegética + SCI», la mayor feria de naturaleza, conservación y caza de España. Sus organizadores Rosa Patac, Rodrigo Moreno y Juan Mitjáns apoyan la causa, y la rehala cuenta con su espacio y especial consideración.
La Asociación Española de Rehalas tuvo una destacada presencia y contó con delegados de todo el territorio patrio, con rehalas de Extremadura, Castilla, Valencia, Cataluña… y, lógicamente, con su presidente, secretario, etc.
Recibimos muchas visitas de personas de gran relevancia relacionadas con el mundo del campo, de la caza, de la montería y de la rehala. También destacados personajes de la vida política, a quienes les insistimos en que queremos seguir realizando nuestra actividad como siempre lo hicimos. Que no somos lo que unos se empeñan en hacernos parecer. Que la Administración nos está pegando bastante desde hace tiempo. Humildemente ofrecimos nuestra colaboración para explicarles de qué se trata este arte y su cabida hoy en el mundo. También para revisar normas y reglamentos que pueden tener impacto en nuestro modo de vida. Creo que nos cogieron el guante. Confío en que pronto soplarán nuevos vientos, que volverá a reír la primavera y que nuestras plegarias serán escuchadas y podremos seguir adelante evitando anquilosantes ordenamientos cargados de una ideología podrida que solo pretende terminar con todo aquello que huele a tradición.
Presentación de la Guía de Adiestramiento en Cinegética
El sábado fue un día especial para mí. Venía a Madrid mi querido amigo y maestro, Sebastián Pérez Arjona. Sebastián tampoco es muy amante de las ferias y las aglomeraciones, pero tenía un motivo y un compromiso: presentar la «Guía de adiestramiento y manejo de perro de rehala», que ha escrito junto con Emilio López de Aguilar y Alfonso Aguado Puig.
Mariano Aguayo y Abdón Cabeza de Vaca ilustran esta pequeña guía escrita para la AER, editada por la Junta de Andalucía y patrocinada por Markel. ¡Es una joya! Sus contenidos son el fruto de la puesta en común del conocimiento, afición y pasión de tres almas rebosantes de talento y sabiduría sobre lo que es el perro de rehala.
«La rehala es uno de los muy pocos ejemplos en los que el alfa es de otra especie. Es de los pocos grupos que se dirigen desde la retaguardia y solo con un recurso, la voz»
Alfonso es una persona con una sensibilidad especial para este mundo. Lleva muchos años con sus perros y es un firme convencido de la trascendencia de la doma. No conocía a Emilio, pero me ganó. Como adiestrador experto en perros de caza, es una enciclopedia viva en este oficio. Hizo un comentario que quiero compartir con la esperanza de que haya alguien que quiera pensar sobre ello: «La rehala es uno de los muy pocos ejemplos en los que el alfa es de otra especie. Es de los pocos grupos que se dirigen desde la retaguardia y solo con un recurso, la voz». Vamos, que tenemos que conseguir que un grupo de gentes de otra especie, escuchando nuestra voz, no solo nos siga, sino que obedezca y tenga fe ciega en nosotros. ¡Y qué verdad es! Y después, Sebastián, a quien Dios concedió el don de comprender a la perfección lo que es un perro de rehala y cómo sacar todo su potencial. Para mí, es el padre de la doma moderna. Alguien que se percató de que con la aparición de las alambradas, se modificaban las normas de la montería y que estas alteraciones impactaban sobre la rehala. Había que adaptar al perro.
La Guía empieza con una obviedad que se está borrando: «Cazar con una rehala no es abrir las puertas de un transporte de perros y salir dando voces por el monte. Antes durante y después, hay muchas horas de dedicación de un podenquero y cuidador. Así debe ser para que el resultado sea óptimo».
Habla de la montería como el día de examen y sobre cómo debemos de prepararnos y actuar. De las condiciones que se le requieren a un perro para esta actividad, de lo esencial que es domar, cómo hacerlo y qué objetivos alcanzamos. De la figura del perrero. También del papel que juegan los monteros que ocupan un puesto, tanto para valorar a una rehala adiestrada como por su función y responsabilidad sobre ellas. La resolución de un lance puede suponerlo todo: desde aupar a un perro al nivel de maestro a echar por tierra todo el trabajo del perrero.
Se me quedó una espina clavada ese día... Mucha gente optó por otros entretenimientos perdiendo la oportunidad de escuchar a los tres y verlos acompañados de Paco Hortelano con una collera de sus Valdueza. Ya lo dijo Karl Poper en los inicios del siglo XX: «la verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos».
En el mundo del «todo vale», la Guía es un canto a la rehala. A la importancia que tiene manejar a todos y cada uno de los perros que la integran para luego poder arrecovarlos, y a la diferencia que esto supone respecto de otras rehalas que lo obvian. También al impacto que las acciones de terceros pueden ejercer sobre ella.
Confío en que sirva para que algunos refresquen conceptos, pero también para aprender a ver la diferencia entre una rehala domada y un grupete de perros. Cambia la película…
- Diego Gómez-Arroyo Oriol es perrero